José Luis Silva/ntrzacatecas.com
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robot-personal-380Iowa.- Una nueva rama de la tecnología, la robótica evolutiva, quizás la decisiva para que el sueño de disponer de robots asistentes personales se convierta en una realidad, está dando ya sus primeros pasos. Investigadores de la Universidad Iowa State están perfeccionando un software que permite a los robots aprender de sus experiencias, tal y como hacen los seres humanos.

El equipo está dirigido por Alexander Stoytchev, profesor de Ingeniería Eléctrica e Informática en esta Universidad, que predice que los robots personales están ya a la vuelta de la esquina, y que su uso llegará a ser tan común, como el del PC en la actualidad. Su especialidad científica es la robótica evolutiva, que combina inteligencia artificial con la psicología y neurociencia evolutivas, e incluso con la filosofía.

“Es una de las nuevas ramas de la robótica”, declaró Stoytchev. “La gente cree que es irreal programar robots para aprender de cero cualquier tarea, así que nos hemos centrado en los modelos humanos. Los humanos no nacen sabiendo todo. Les lleva mucho tiempo desarrollar destrezas”.

Stoytechev y sus estudiantes están tratando de discernir cómo un robot puede aprender lo mismo que un niño aprende en sus dos primeros años de vida. Para ello están trabajando en el desarrollo de un software que permitirá a su robot de laboratorio aprender y utilizar distintos tipos de actividades. Así, se dedican a que el robot distinga objetos que pueden ser utilizados como recipientes de los que no, o que pueda distinguir objetos de herramientas, e incluso la capacidad para aprender el lenguaje.

Combinando este software evolutivo con los actuales diseños robóticos, habremos conseguido un eficaz e inteligente robot. “El objetivo esencial de la robótica evolutiva es aprender cómo los robots aprenden”, declaró Matt Miller, uno de los colaboradores del equipo.

Un robot, por ejemplo, podría aprender a usar recipientes poniendo una pelota en una cubeta y viendo qué pasa cuando la cubeta es desplazada a lo largo de una mesa. ¿La pelota está moviéndose con la cubeta?¿O la pelota quedó atrás?

Los investigadores creen que simples interacciones como esas proporcionarán la clave para capturar el momento de aprendizaje por sentido común, que en el mundo real se produce de forma natural, pero que es tan difícil de discernir en el código del software.

“En un futuro no muy lejano, tendremos robots personales tal y como hoy tenemos ordenadores. Los robots del futuro serán de uso generalista. Serán empleados en una amplia variedad de cometidos que requieren más inteligencia y autonomía de la que hoy es posible. Tendrán la habilidad de aprender cómo llevar a cabo nuevas tareas por sí mismas sin intervención humana”, explicó.

(Con información de Agencias)


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