Tabaquismo ayuda a la desnutrición en países en desarrollo
Staff/ntrzacatecas.com
Lunes 24 de agosto de 2009
México, D. F.- Las consecuencias del tabaco pueden ir, en los países en desarrollo, más allá de los riesgos inmediatos para la salud e incluso influir en la nutrición familiar cuando los fumadores destinan el dinero para la comida a comprar cigarrillos, señala la edición digital de El Universal.
Así lo señala un estudio de la Universidad de Tufts (Estados Unidos), según el cual hay fumadores en las zonas rurales de Indonesia que echan mano del presupuesto familiar para alimentos, “lo que a la larga da como resultado una peor nutrición de sus hijos”.
Los autores del artículo, Steven Block y Patrick Webb, publicarán sus conclusiones en el número de octubre de la revista “Economic, Development and Cultural Change”. Basado en datos de entre los 33 mil hogares más pobres de Java, el estudio señala que una familia normal con al menos un fumador gasta 10 por ciento de su ya reducido presupuesto en tabaco.
Sesenta y ocho por ciento del presupuesto de una familia fumadora se destina a comida, mientras que en otra donde se no se consume tabaco esa proporción llega a 75 por ciento.
Con un análisis global de los gastos de familias con fumadores y no fumadores, los datos sugieren que 70 por ciento de los gastos en productos del tabaco se financian con una reducción en el presupuesto para comida, indican los investigadores.
Así, “la disminución de los gastos en comida parece tener consecuencias nutricionales reales en los hijos de los fumadores”, los cuales tienden a ser algo más bajos de lo normal para su edad.
En las familias con fumadores la nutrición es más pobre, no sólo porque se compre menos comida sino porque la que se compra tiende a ser de menor calidad, según el estudio.
Así, los núcleos familiares con fumadores dedican al arroz más presupuesto que a la carne, las frutas y las verduras, que son más nutritivas pero también más caras.
En Indonesia, cerca de 60 por ciento de los hombres fuman, una tasa similar a la de otros países asiáticos en desarrollo y que tiende al alza.
La amenaza directa a la salud, debido al tabaco, unida al potencial menor consumo de alimentos entre los niños de familias fumadores, “representa un desafío de primera magnitud”, concluyen expertos.
(Con información de El Universal)






