Tráfico de animales, lucrativo negocio
Kutzi Hernández/ntrzacatecas.com
Domingo 20 de septiembre de 2009
Zacatecas, Zac.- El tráfico de animales es el tercer negocio ilícito que más dinero produce en el mundo, después del narcotráfico y del tráfico de armas, mientras que algunos especialistas ubican a esta actividad como la segunda más importante en el país.
Datos de la Unidad Especializada en Investigación en Delitos Contra el Ambiente, que pertenece a la PGR, revelan que el tráfico “hormiga” de especies es el más común en México y en él están involucrados, principalmente, adolescentes que sustraen a los animales de su hábitat natural o los compran para tenerlos en casa como mascotas.
A pesar de que esta práctica constituye un delito penado con hasta nueve años de prisión y 300 días de multa por el Código Penal Federal.
De acuerdo con estudios del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), se estima que el tráfico ilegal de animales representa el movimiento de 20 mil millones de dólares en todo el mundo, sin precisar cuánto de este dinero queda en México.
En el panorama regional, no hay datos consistentes que ubiquen a Zacatecas como una entidad en la que se desarrolle esta actividad de manera importante; pero se tiene conocimiento de su existencia en la entidad.
De acuerdo con la delegación estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), durante los últimos cuatro años fueron incautados, entre animales vivos y muertos, 707 ejemplares.
Las cifras de decomisos por año son muy variables en el periodo aludido, y no representan un reflejo de las fluctuaciones en la actividad de tráfico de animales.
Por otro lado, no se sabe a ciencia cierta cuál es la relación proporcional entre las cifras arrojadas por dichos aseguramientos, y la intensidad del tráfico, dado que al tratarse de una actividad clandestina no es posible conocer el estado que guarda realmente esta problemática.
De acuerdo con datos de la Profepa, de 2005 a la fecha, dicha dependencia ha incautado un total de 223 animales vivos en el estado, así como los despojos de 484 animales muertos, entre pieles, canales (es decir, esqueleto y carne del animal, sin piel), animales disecados y otros derivados.
Mientras que en 2006 se incautaron 18 animales vivos y los despojos de 32 (25 pieles, cinco canales y dos despojos), al año siguiente fueron asegurados 82 animales en pie y 58 despojos (56 canales y dos despojos).
En 2007 se aseguraron en la entidad ocho animales vivos y los despojos de 193 (16 pieles, 169 canales, dos animales disecados y unas cápsulas de zorrillo).
Mientras que en 2008 se incautaron 62 animales vivos y los restos de 19 animales muertos (7 pieles, once canales y un animal disecado).
En lo que va del año, se han asegurado 33 animales vivos y los despojos de 182 ejemplares muertos (36 pieles, 139 canales y siete animales disecados).
El delegado de la Profepa, José Noé Silva Olvera, advirtió que no todas las actividades relacionadas con captura, conservación y consumo de especies silvestres son ilícitas. Explicó que, en primer lugar, no todas las especies están protegidas por la ley, por lo que es posible comercializar con ellas.
Las autoridades federales advierten además que la entidad es una zona de paso para el transporte de animales regionales y exóticos que son comercializados en diversos puntos del país.
Esta actividad lleva consigo, además, la comercialización de pieles exóticas destinadas a la elaboración de calzado, bolsos y vestidos que resulta sumamente lucrativo para quien se encarga de la compra y venta de pieles de diversos animales.
Esto motiva que exista la cría de animales silvestres en espacios privados para poder traficar con sus pieles en el mercado negro al interior del país y del mundo.
Datos inútiles
Aunque se tengan datos sobre el número de decomisos de ejemplares de especies silvestres en la entidad, no demuestran la intensidad con que el tráfico de animales tiene lugar en Zacatecas y en la región. Parecieran ser la punta de un iceberg de dimensiones indefinibles por el momento.
Autoridades de la Profepa mencionan que no se tiene identificado, hasta el momento, algún movimiento en la región que indique la existencia de grupos organizados en torno al tráfico de animales silvestres, tal como ocurre en zonas como Oaxaca, Chiapas, Yucatán o incluso a poco más de 300 kilómetros de distancia de la capital de Zacatecas, en Matehuala.
A 80 kilómetros de dicha ciudad, se encuentra la comunidad El Huizache, donde se comercializa con especies silvestres, tales como víboras, ardillas, liebres, entre otras que no se descartan sean capturadas en el territorio zacatecano y llevadas a este lugar para su venta.
Aun cuando varias de estas especies se encuentran protegidas, no existe un control por parte de las autoridades que detenga su caza clandestina.
Especies animales como el perrito de las praderas, el zorro del desierto, víboras y una gran variedad de aves están a punto de desaparecer en Zacatecas, pero tal vez el caso más delicado es el del águila real y el oso negro, especies de las cuales existen sólo unos cuantos ejemplares.
Se estima que más de 100 especies animales que registran poblaciones en Zacatecas, están ya en peligro de extinción y continúan siendo capturados para su comercialización.
La clandestinidad
El destino de las especies que son capturadas es peor, pues además de que son alejados de su hábitat, entre 40 y 60 por ciento muere en el trayecto, pues debido a la clandestinidad, los animales son transportados en pésimas condiciones.
Los animales a veces son transportados por paquetería, sedados, con fracturas, en estado de deshidratación y desnutrición severa y en el caso de las aves, les sujetan el pico y las alas con cinta canela.
De acuerdo con la Unidad Especializada en Investigación en Delitos Contra el Ambiente de la PGR, San Luis Potosí y en el mercado de Sonora, en el Distrito Federal, son las zonas rojas donde más ocurre el tráfico ilegal de especies de todo el país, desde aves y arácnidos, hasta serpientes, iguanas y venados.
Es en esos lugares donde los adolescentes suelen adquirir sus mascotas.
Esto porque a los menores de edad se les hace fácil tener una serpiente, una iguana o una tarántula en casa y los padres lo permiten porque no hay una cultura de protección a la fauna.
Unidades de conservación
Los animales que logra incautar la Profepa son canalizados a las Unidades de Conservación y Aprovechamiento de Vida Silvestre de las cuales hay alrededor de 160 en toda la entidad.
Dichas unidades son de distinta índole y son espacios oficialmente autorizados para el cuidado de especies silvestres, tanto animales como vegetales.
Entre ellas se encuentra, por ejemplo, el zoológico del parque “La Encantada”, que está abierto al público, pero hay otras dos similares al zoológico, aunque de acceso restringido: una de ellas es operada por la empresa cervecera Modelo y la otra por el grupo minero Peñoles.
Sólo en el zoológico de “La Encantada” se encuentra se encuentra 75 por ciento de los animales (entre mamíferos, aves y reptiles) que provienen de los decomisos realizados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
El director de dicho parque, Juan Antonio Ramírez Chequer, agregó que el resto de los seres vivos en cautiverio que ahí se exhiben, son producto de nacimientos en el mismo zoológico, mientras que otros más han sido adquiridos en criaderos establecidos.
Los animales más recientemente llegados a dicho parque son tres calandrias y un perico atolero, producto de un aseguramiento de la Profepa en el interior del estado.
Según refiere Ramírez Chequer, el tráfico de animales, o por lo menos los decomisos, “se da mucho más en zonas urbanas”, pues luego de ser capturados en zonas rurales, los ejemplares son vendidos a personas que habitan en las ciudades, pese a que las leyes en la materia son más estrictas.
El delegado de la Profepa, por su parte, estima que un 70 por ciento de los aseguramientos se realizan en las zonas urbanas y el resto en las rurales.
Añadió que muchas de las entregas de ejemplares animales o vegetales, son realizadas por la ciudadanía de manera voluntaria y que no pueden considerarse como una violación a las Normas Oficiales.
En cuanto al zoológico de “La Encantada”, las especies que con más facilidad se reproducen en dicho especio son los pecarís de collar (conocidos también como jabalíes o cochinos de monte), así como los linces rojos.
Ramírez Chequer refirió que se mantiene un control para evitar la sobrepoblación en dicho zoológico. Advirtió que no todos los animales que les entrega la Profepa permanecen en el zoológico, pues no en todos los casos resulta pertinente o no hay las condiciones para su estadía definitiva en dicho espacio.
Actividades permitidas
Por otra parte, el subdelegado de Recursos Naturales de la Profepa, Jesús Efrén Cruz Díaz, señaló que se contemplan como lícitas la cacería y comercio de derivados animales con fines de subsistencia o incluso las que se realizan como parte de tradiciones culturales de determinados grupos sociales.
“La ley de vida silvestre también señala una cuestión: que sí se puede hacer el aprovechamiento de esa especies con fines de subsistencia, sobre todo el caso de las personas de origen humilde o gente mayor que se dedica a esta actividad porque no hay otra, pueden hacerlo, está contemplado en la ley, que ellos hagan la extracción de la vida silvestre y la estén comercializando para sufragar sus necesidades básicas de alimentación y vestido”, mencionó Jesús Efrén Cruz.
“Sin embargo hay ciertas especies que sí están protegidas por la Norma Oficial Mexicana que es la 059, donde hay un listado de todos los ejemplares y especímenes de la vida silvestre que están en algún estatus de protección por la legislación mexicana, entonces cuando sí se encuentran comercializando estos ejemplares, sí se procede a levantar un acta de inspección y un procedimiento administrativo”.
“No toda la vida silvestre está en esa categoría, de protección especial o de peligro de extinción; por ejemplo, los zorrillos, las ratas de campo o algunas especies de liebre, esas no están en peligro de extinción, sin embargo ya cuando se requiere hacer aprovechamiento como cacería, ahí sí se requiere una autorización especial”, añadió.
Por otra parte, aunque la ley contempla como permitida la cacería que realizan algunas etnias indígenas como parte de sus tradiciones, en el territorio zacatecano no se realiza esta actividad con tales características, señalan los funcionarios de la Profepa; es más bien en Durango donde los tepehuanos dan caza al venado, como uno de sus rituales.
Zacatecas cuenta con zonas cinegéticas en las que, bajo determinadas normas, es permitido practicar la cacería, siempre y cuando se cuente con una licencia para ello. La temporada de caza del venado, por ejemplo, inicia en noviembre y finaliza en enero.
Especies protegidas
En Zacatecas hay unas seis especies de víbora de cascabel que se encuentran protegidas, así como el águila real, aguilillas, así como algunos ejemplares vegetales, tales como cactáceas y yucas.
Por otro lado, existen alternativas legales para conservar animales silvestres en lugares privados; esto quiere decir que la ley contempla la posibilidad de que un particular posea en su casa uno o varios animales como colección privada, siempre y cuando estén registrados ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y se cumpla con el reglamento establecido. Cabe aclarar que dichos ejemplares siguen siendo legalmente propiedad de la nación.
De acuerdo con Silva Olvera, el animal en pie que con mayor frecuencia es objeto de aseguramientos en la entidad, es el venado cola blanco, mientras que las estadísticas entregadas por la dependencia a su cargo señalan que, en cuanto a animales muertos o despojos, es la víbora de cascabel la que en mayor número figura en los aseguramientos realizados por la dependencia.
Entre los animales vivos incautados figuran, además, cardenales pardos, distintas especies de águilas, pericos atoleros, liebres, búhos, coyotes, cenzontles, pájaros azules, calandrias. Entre las pieles más incautadas se encuentran la de serpiente de cascabel, coyote, venado, jabalí, alicante, liebre y rata de campo.
El cambio de uso de suelo sin las debidas autorizaciones, así como el abuso en la cacería, son los dos tipos de violaciones a la ley con que más frecuentemente se ve afectado el medio ambiente.
Si tomamos en cuenta que de los animales asegurados por las autoridades es mayor el número de ejemplares muertos que vivos, este dato podría marcar una tendencia, por lo que, al menos en Zacatecas, se encuentran en riesgo las víboras de cascabel, los coyotes y venados.







carolina
Domingo 27 de septiembre de 2009, 7:05 PM horas
Porque secuestran y maltratan a los animales
Bunker
Lunes 28 de septiembre de 2009, 6:44 PM horas
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Alfil
Jueves 24 de febrero de 2011, 2:58 PM horas
Vivo en el Municipio de Nextlalpan Estado de Mexico y me he percatado qu en los municipio cercanos al mio se encuentran a la venta a orillas de la carretera aves de forma ilegal por tal motivo me gustaraia que me embiaran al correo alguna ley de proteccion animal asi como un listado de las aves en peligro de extincion para poder hacer la denuncia correspondiente gracias