Fátima Sánchez/ntrzacatecas.com
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Zacatecas.- El 67 por ciento de los zacatecanos mayores de 20 años tienen exceso de peso. Lo que implica que sean diez veces más propensos a padecer diabetes mellitus, y cuatro veces más de ser víctimas de la hipertensión arterial, además de ser vulnerables a problemas cardiovasculares y cerebrovasculares.

El director de la Unidad de Medicina Familiar 1 del IMSS en Zacatecas, Felipe de Jesús López Robles, recordó que la obesidad se ha vuelto un problema de salud pública y entre los principales factores de riesgo están las probabilidades de desarrollar enfermedades crónico-degenerativas.

Estos males con mayor frecuencia afectan a los adultos jóvenes. Se estima que el setenta por ciento de los mexicanos adultos están excedidos de peso, ya sea por sobrepeso u obesidad, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.

Conforme se aumenta de peso, el organismo crea resistencia a la insulina, esto es el Síndrome de Resistencia a la Insulina, que produce alteraciones en los niveles de glucosa en sangre e incrementa el riesgo de padecer diabetes mellitus y sus inmediatas complicaciones.

Por otra parte, el exceso de grasa produce aumento de colesterol y triglicéridos, lo que favorece el depósito y engrosamiento de las paredes de los vasos y arterias, convirtiéndose en un factor de riesgo para sufrir un infarto al corazón, hemorragias o eventos vasculares cerebrales y daño renal.

Cuando el exceso de grasa se presenta solo en un parte específica del cuerpo, ya sea a nivel abdominal o en caderas, este grupo tiene más riesgo de sufrir diabetes mellitus y cardiopatía isquémica.

Para saber si una persona sufre de obesidad abdominal o en caderas, solamente hay que medir la circunferencia de la cintura, la cual no debe ser, en la mujer, mayor de 88 centímetros y en el hombre, no debe medir más de 102 centímetros.

Para prevenir la obesidad, López Robles, recomendó que desde temprana edad se inculquen buenos hábitos alimenticios a los niños, en los que se incluya verduras, frutas, cereales, leguminosas, productos bajos en sal y grasas.

Asimismo se debe evitar consumir comida chatarra o rápida, como pizzas, hamburguesas hot dog y refrescos, grasas de origen animal o azúcares refinadas que se presentan en pasteles, chocolates o galletas.

López Robles agregó que cuando ya se padece de obesidad se requiere modificar el estilo de vida y alimentación, de modo que se favorezca la práctica de ejercicio, por lo menos tres veces a la semana, mínimo 30 minutos.

Finalmente recalcó que de ninguna manera los productos para bajar de peso, o bien el dejar de comer ciertos alimentos, no son tratamientos para la obesidad, pues es común que se recupere nuevamente el peso perdido, además de que varios órganos del cuerpo se vean afectados.


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