Agencias
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México.- Del total de las personas con diabetes mellitus tipo II en México, 95 por ciento no están bien controladas debido, entre otras razones, a que al presentar hipoglucemia abandonan los tratamientos y ponen en grave riesgo su vida.

La directora del Comité Científico de la Asociación Nacional Mexicana de Educadores en Diabetes, doctora Rosa María Aguilar, advirtió además  que no existe la suficiente comunicación entre el paciente y el médico.

Dos terceras partes de los diabéticos que llevan un tratamiento deciden abandonarlo al presentar el primer episodio de hipoglucemia o baja de azúcar en la sangre, por los efectos dramáticos que sienten como mareos, náuseas, debilidad en las piernas que limitan caminar, confusión e incluso pérdida del conocimiento.

Sin embargo “esta afectación se puede controlar. La hipoglucemia es algo que se puede predecir y controlar, y no debe ser causa de suspensión de tratamientos”.

Informó que la mayoría de las personas con diabetes recibe tratamiento de fármacos ingeridos y sólo seis por ciento usa insulina y medicamentos recién lanzados al mercado, de los cuales tanto los médicos como los pacientes deben preguntar los efectos que pueden provocar.

Algunos pacientes, asimismo, confunden los síntomas de la hiperglucemia o exceso de glucosa en la sangre, con los de la hipoglucemia, que es lo contario, porque presentan síntomas parecidos; 53 por ciento siente sed y 22 por ciento presenta micción frecuente con dolor o sensación de ardor al orinar.

Las personas con diabetes se asustan mucho cuando experimentan la primera hipoglucemia, lo que provoca que llamen a su médico o que dejen de tomar el fármaco y vean a otro doctor, cuando es predecible que la presenten pues el medicamento está diseñado para bajar los niveles de glucosa y llevarla a la normalidad.

Si no toman el tratamiento, la glucosa vuelve a elevarse y se tienen graves problemas que provoca la diabetes, como afectaciones cardiacas, renales, ceguera, micro-vasculares y pie diabético, por lo que es muy peligroso que dejen el medicamento; actualmente hay casi un millón de personas con alguna o varias de esas complicaciones.

De acuerdo con la Primera Encuesta sobre la Hipoglucemia, realizada en México entre 150 pacientes con diabetes tipo II por un laboratorio médico, 19 por ciento han necesitado ayuda previa por causa de su hipoglucemia y casi un tercio ha recibido atención médica de emergencia.

En la Encuesta Nacional de Salud 2006, que es la más reciente, se detectó que en México la prevalencia en diabetes es de 14.4 por cada 100 mil habitantes, pero es más alta en estados como México, Jalisco, Zacatecas, Durango, Querétaro y Guerrero, donde es mayor a 18.

Lo anterior representa que en México existen más de 10 millones de personas con diabetes mellitus tipo II y cada año se diagnostican 400 nuevos casos; la mortalidad es muy alta, al registrarse 84 mil fallecimientos al año a causa de esta enfermedad.

“Esto representa una muerte cada siete segundos en el mundo, es una tasa muy alta. En México (se reportan) 84 mil al año, más o menos, de acuerdo con la última referencia, que es de 2005”, precisó la especialista Aguilar.

A fin de contrarrestar lo anterior, se deben intensificar los tratamientos para el control de la diabetes de acuerdo a cómo progresa la enfermedad y en el caso de la hipoglucemia, los médicos deben informar a los pacientes que el tratamiento tiene como una de sus complicaciones la baja de azúcar en la sangre.

Lo primero que tiene que hacer el paciente al sentir cualquier síntoma, como mareos, dolor de cabeza, sed, hambre y debilidad en las piernas, es medir los niveles de azúcar y determinar si éste subió o bajó; si registran hipoglucemia, deben tomar un vaso de jugo, de agua endulzada con azúcar normal o de refresco.

Otra opción es que comunicarse con su médico para que les indique lo que deben hacer, pues podrían requerir una modificación de su tratamiento, y no dejar de atenderse.

La directora del Comité Científico de la Asociación Nacional Mexicana de Educadores en Diabetes alertó que cada vez que se presentan episodios de hipoglucemia, el azúcar baja más y más y la persona puede sufrir desmayos, pérdida de concentración y dificultad para hablar.

La especialista abundó que el perjuicio al paciente no es nada más en su salud, sino también en su vida social y laboral, pues debido a la falta de concentración puede cometer graves errores que le cuesten el trabajo.

De ahí la importancia de la comunicación con el médico: si baja el nivel de glucosa es imprescindible llamarlo para que les diga qué hacer, cómo medir su glucosa, tomar líquidos dulces y volverse a medir después de 15 minutos; así aprenderán a manejar esa situación y continuarán su vida normal.

 


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