René Fernando Lara Cervantes
René Fernando Lara Cervantes

¡Gran noticia! México se encuentra dentro de los primeros 10 productores de oro a nivel mundial. La Cámara Minera de México (Caminmex) destaca y suma este logro a la consolidación de México en el 2011 como líder mundial en la producción de plata.

El ascenso en el escalafón de los mayores productores de oro a nivel mundial es sopesado por Metal Economics Group, que estima a las reservas de oro mexicanas actualmente repartidas en 43 proyectos, con un valor de 112 mil millones de dólares; cerca de un billón 342 mil 483 millones de pesos, que equivalen a 40 por ciento del Presupuesto de Egresos de 2011.

Enhorabuena para las mineras que operan dentro del país, que han decidido invertir 4 mil millones de dólares en nuevos proyectos, ampliaciones, nueva tecnología, capacitación, medio ambiente y modernizaciones, según refiere la Organización Editorial Mexicana. La meta es mejorar el récord de producción de 2011, cuando los ingresos generados por la producción de metales fueron 26 por ciento mayores al año previo, y al mismo tiempo consolidar a México como una potencia minera.

¡Qué informaciones, querido lector! México como clúster minero a nivel mundial es un gigante en potencia en la producción de metales preciosos, sin duda suena espectacular y formidable; pero siempre debemos mantener en mente que vivimos en una economía cortoplacista, entonces: ¿qué nos van a dejar las grandes mineras una vez que hayan extraído todos los minerales que cotizan en los mercados internacionales?

Consideremos el estado de Zacatecas donde prevalece la presencia de grandes compañías mineras extranjeras como las estadounidenses Alto Group Holding y Golden Minerals LTD, la británica Arian Silver Corporation y las canandienses Almanden Minerals LTD y GoldCorp, catalogada por Milenio como el mayor productor de oro del mundo, sólo por mencionar algunas; de acuerdo al listado del año 2010 generado por la Dirección General de Minas, perteneciente a la Secretaría de Economía. De este listado pudiera inferirse que los beneficios de la gran riqueza natural zacatecana terminan en el exterior del estado, lo cual forma parte del saqueo sistemático concesionado por las autoridades mexicanas.

Quizá alguien justifique que las mineras al menos proveen empleos en el sector formal de los zacatecanos, premisa con cierta validez que aceptaría sin chistar si la extracción de metales no pusiera en riesgo la naturaleza, el monopolio, el único proveedor de alimento, bebida y aire fresco para respirar. Consideremos como ejemplo la producción de oro.

La mayoría de los consumidores no tienen una idea de la procedencia de los productos elaborados con oro o de cómo se producen. El portal de Internet No Dirty Gold califica a la extracción de este precioso metal como una industria sucia, generadora de externalidades negativas como el desplazamiento de comunidades, la contaminación del agua, maltrato a sus trabajadores y la destrucción de los ecosistemas originales.

Sobre el agua, tiene efectos devastadores ya que desechan ácidos, incrementado la acidez de ríos y lagos; el uso de cianuro para separar el oro de otros minerales contenidos en la piedra es altamente tóxico para los seres humanos; a la lista de desechos se unen el mercurio y otros metales pesados que pueden colarse en la cadena alimenticia, enfermando a personas y animales durante generaciones. Por su parte, de los desechos sólidos generados por las minas, principalmente tierra y piedra, solo un pequeño porcentaje de su masa total son minerales que pueden ser recuperados convirtiendo todo lo demás en desecho.

El proceso actual de la extracción de oro es eficiente en costos, sin embargo, 99 por ciento de la piedra y tierra procesada se vuelve desecho que se abandona en pilas cerca de la mina, creando unas torres tóxicas de hasta 100 metros de alto que afectan la calidad del agua, producto de la lluvia que ve alterada su filtración al subsuelo y además se contamina al estar en contacto con los químicos remanentes en el desecho.

El aire no escapa a la codicia humana por este precioso metal. Las minas a cielo abierto en general producen mucho polvo e incrementan las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera por el mayor flujo vehicular, eso aún sin contar el óxido nitroso y el sulfuro desprendido por los hornos de fundición usados para procesar algunos metales.

Los efectos antes mencionados, al menos en Zacatecas, son muy complicados de detectar y a menos que se observe y estudie directamente el modo de producción de las mineras, pasan totalmente desapercibidos. Encontrar información sobre el tema ambiental en el estado es un asunto complicado, ya que el Instituto de Ecología y Medio Ambiente de Zacatecas y la prensa casi siempre carecen de información relacionada con el tema.

Sin embargo, los efectos ambientales conectados al desarrollo social son documentados con más frecuencia. En este mismo diario, el pasado 25 de enero Alejandra Alonzo describe cómo 4 mil zacatecanos viven de los frutos del semidesierto: en el municipio de Melchor Ocampo la mayoría de la gente vive de comercializar recursos forestales no maderables; explota lechuguilla y candelilla que son endémicas en la región. La explotación de estos recursos se realiza sin reforestar el área y con la presencia de actividad minera y la contaminación asociada a la misma, factores que ponen en la cuerda floja la existencia de estas plantas en la región y la de la comunidad que depende de ellos.

Milenio asevera que Zacatecas tiene potencial minero prácticamente en todo el estado, donde apenas 40 por ciento está concesionado, este año se espera que tres mineras más se instalen en el estado, así que váyase dando una idea de lo que espera al ecosistema zacatecano, cuando no existen indicadores ni transparencia para leer los estudios de impacto ambiental de las mineras, si es que los llegan a realizar. Hasta el próximo martes.

 

lararene83@yahoo.com.mx


Nuestros lectores comentan

  1. asi pues la minería, como la pesca, agricultura, ganaderia, y todas las actividades del hombre siguen alterando la naturaleza. lo ideal seria lograr que estas actividades pudieran llevarse a cabo en armonia con el medio ambiente, lo cual tristemente creo en mexico dista un buen tiempo para que se entiendan las consecuencias.