René Fernando Lara Cervantes
René Fernando Lara Cervantes

¡Vaya sacudida, querido lector! Tremendo jalón de orejas le propinaron a nuestro país la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el experto en temas de seguridad, el doctor Edgardo Buscaglia; ambos en torno a la constante violencia que azota a nuestro país.

Ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, el Grupo de Trabajo sobre desapariciones forzadas, independiente de la ONU, presentó un informe donde muestra con bases firmes y a detalle información sobre desapariciones forzadas llevadas a cabo por autoridades o por grupos criminales y hasta particulares. Y cómo no llamar la atención por esto, si la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha registrado desde abril de 2006 hasta abril de 2011 un total de 5 mil 397 expedientes de personas reportadas como extraviadas, y cuenta con datos de 8 mil 898 fallecidos sin identificar por las autoridades correspondientes. También se denuncia que personal militar está relacionado con desapariciones, donde se han utilizado tortura y tratos crueles y degradantes; según La Jornada (Nacional).

El informe detalla que México carece de políticas para hacer frente a este problema, y es que casi todas las autoridades se niegan a registrar estos hechos a 72 horas de su ocurrencia, lo cual demora las investigaciones y reduce las probabilidades de encontrar a la víctima con vida mientras que al mismo tiempo, no existe confianza en las autoridades relacionadas en el sistema de justicia. Ante el coscorrón el Senado rápidamente aprobó la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, con lo que se pretende crear un banco de información sobre personas en tal condición y dar seguimiento a los casos denunciados. Ante tan perturbadora situación, el senador panista Felipe González, presidente de la Comisión de Seguridad Pública, destacó que si desaparece una persona, debe ser buscada de inmediato, encontrada y devuelta a su hogar. Tibia reacción del Senado a mi parecer, que busca tapar el sol con dedo y deja sin tocar la raíz del problema, en su puesto se mantiene inamovible el encargado de la seguridad pública de los mexicanos, Genaro García Luna, vinculado a la controversia relacionada con la ciudadana francesa Florence Cassez, que cumple una condena de 60 años de prisión por el delito de secuestro.

Los Cómplices del Presidente es sólo una pequeña parte de la obra de la periodista Anabel Hernández, respetable editorialista y valerosa mujer, que a través de su periodismo de investigación lucha constantemente por sacar a la luz casos de corrupción de las autoridades mexicanas. Genaro García Luna no escapa a la vista de esta avezada periodista que revela algunos de los secretos del secretario de Seguridad Pública y ex director de la Agencia Federal de Investigaciones.

¿Qué le parece el siguiente perfil del encargado de su seguridad y de la de las familias mexicanas? Hernández refiere en su investigación –con base en un testimonio– a García Luna como un hombre seductor, manipulador y estafador; que está acusado de corrupción y abuso de poder y también señalado por la presunta protección que brinda a narcotraficantes y secuestradores. Es un “experto en crear incendios y apagarlos”, un fabricante de culpables, que echa mano de delincuentes o inocentes artificiales, según su conveniencia, para sus montajes televisivos de algunos operativos de la Policía Federal. Y con ese perfil obtuvo un lugar en el gabinete de la actual administración panista, a pesar de las advertencias que unas semanas antes del 1 de diciembre de 2006 le hicieron dos generales al ahora difunto Juan Camilo Mouriño, a quien mostraron evidencia fotográfica de García Luna reunido con conocidos narcotraficantes, complementada con transcripciones telefónicas que sostuvo con los mismos. La decisión de Felipe Calderón derivó en los ya 60 mil muertos del combate contra el crimen organizado y en una ruptura de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); a la que resulta difícil cooperar con García Luna.

La semana anterior Zacatecas tuvo el privilegio de recibir al doctor Edgardo Buscaglia, gurú en temas de seguridad, en entrevista otorgada a este mismo diario, Buscaglia acusó a la corrupción de ser un cáncer para México, que afecta al desarrollo económico y crea enormes desigualdades, al mismo tiempo que restringe la seguridad humana que implica el ejercicio de los derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales.

El experto asegura que México es un Estado con fallas, ya que no se puede ejercer la seguridad humana, un concepto más integral que el manejado por el secretario de Seguridad Pública (federal) y sus tropas. Gracias a la corrupción de funcionarios como García Luna, México es, en palabras de Buscaglia, un carnaval de impunidad; un espacio donde muchos otros grupos criminales aparte de los mexicanos pueden ingresar como si fueran springbreakers a hacer y deshacer a su gusto sin tener que afrontar las consecuencias de sus actos que son cubiertos por el Estado mexicano. ¿Qué esperar en un país donde de 12 millones de delitos, se ha castigado 1 por ciento de éstos y el restante 99 sigue impune?

La Jornada (Nacional) relata cómo en la inauguración de las nuevas instalaciones de la División Científica de la Policía Federal (PF), Felipe Calderón aseveró que su gobierno hace todo lo que está a su alcance para combatir la impunidad y castigarla. Felipe, me temo que esto no es verdad, desde el principio lo dejaste muy claro. Si no pregúntaselo a Anabel, a los desaparecidos forzados y a los que llamas colaterales, que tuvieron la desgracia de comprobarlo después. Sin vergüenza ni pena por ellos. Hasta el próximo martes.

lararene83@yahoo.com.mx


Nuestros lectores comentan

  1. cada que leo esta columna me agüito un buen por vivir en un país como este y que no se vea un cambio en el corto plazo, en fin , sin llorar…

  2. Tan parecido a las mismas series de espionaje.. pero tan real como el hecho de que la corrupción se hace presente y que gente como Genaro García Luna ha sabido colocarse bien a base de estar con los que ‘mueven los hilos del país’.
    Y con toda está información nos seguimos preguntando cuando acabará!?..
    Lo bueno es que al menos fuera de este país hay quién de mínimo les de sus coscorrones y jalones de orejas!..
    Felicidades por tu artículo