René Fernando Lara Cervantes
René Fernando Lara Cervantes

Oro, metal precioso que desde la antigüedad ha sido símbolo de riqueza, opulencia y prosperidad. Hasta la fecha sigue siendo altamente apreciado, ya que a diferencia del resto de los activos financieros, el oro mantiene más íntegramente su valor y, en apariencia, es menos susceptible a la especulación. La Jornada (Nacional) describe que desde 2008, con la quiebra de Lehman Brothers, la cotización de la onza troy de oro pasó en ocho meses de 829.93 dólares a 996.59 dólares la onza, el incremento no ha perdido fuerza, y al 26 de marzo de este año el precio de la onza era de mil 689.97 dólares, según refiere el portal electrónico Gold Price.

Según CNN Expansión, desde 2003 México ha experimentado un incremento en la producción minera, las exportaciones de este metal representan 40 por ciento de las exportaciones minero-metalúrgicas de la balanza comercial y siguen aumentando. Es tal el incremento, que el comercio de este metal ha superado a otras fuentes de divisas como el petróleo, remesas, e inversión extranjera.

Como se puede apreciar, México es literalmente una “minita” de oro, tanto que con sólo 30 por ciento del potencial minero explorado; ya existen 200 compañías mineras canadienses al acecho de las vetas mexicanas, con el incentivo adicional de un precio que lleva 11 años subiendo y se espera cierre el año en mil 900 dólares por onza de oro según estimaciones de Citigroup. Es verdad, hay un gran número de compañías operando en la industria metalúrgica de nuestro país, sin embargo, hay una que destaca, y se encuentra precisamente en Zacatecas, se trata de Goldcorp y su mina Peñasquito. ¿Tiene usted idea del valor de la producción de esta mina y de la riqueza que representa?

Goldcorp, la principal productora de oro del país, opera tres minas en territorio nacional, El Sauzal en Chihuahua, Los Filos en Guerrero y Peñasquito, siendo esta última la más importante, en Zacatecas. En 2011, Peñasquito produjo 280 mil onzas de oro, y se espera llegar a extraer 500 mil en promedio durante la vida de la mina, que se estima es de 22 años, el diario Pulso de San Luis refiere que Goldcorp pretende aumentar la participación en su producción global de oro de 40 a 50 por ciento, aumento que depende en su mayoría de este yacimiento zacatecano. La compañía espera producir en México entre 900 mil y 850 mil onzas en 2012, de las cuales se estima Peñasquito podría aportar 425 mil de acuerdo con declaraciones del CEO Chuck Jannes. Y así, querido lector, se puede apreciar que Peñasquito es la mina más importante para el grupo Goldcorp, como asevera el vicepresidente de la minera canadiense en México, Salvador García, y es que de aquí se extrae 60 por ciento de la producción de metales en México.

Como zacatecanos, deberíamos tener un interés mínimo en lo que a respecta a la riqueza del semidesierto. ¿Cuánto es lo que se está llevando esta gran corporación a sus arcas por la venta del oro en el mercado internacional? Usemos aritmética simple y sus pronósticos, suponiendo que este año, como vaticinan expertos, la producción en Peñasquito sea de 425 mil onzas y el precio llegue a los mil 900 dólares por onza; multiplicando ambas cifras se obtiene la cifra de 807 millones 500 mil dólares. Comparemos esto con la donación recibida por el gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso, en este mes. El mandatario posó con su mejor sonrisa para recibir un cheque enorme por un monto de 72 millones de pesos (5 millones 633 mil 803 dólares aproximadamente), que cotejado contra las ganancias esperadas es una modesta limosna.

Quizá Goldcorp haya sido catalogada como una empresa que ejerce la responsabilidad social, sin embargo, su ética sigue siendo altamente cuestionable, al fin y al cabo, negocios son negocios. La Jornada (Nacional) publicó que según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2011 extrajeron 79 mil 388 kilogramos de oro puro, la mayor producción anual en 31 años; y al mismo tiempo, México se convirtió en el principal comprador de oro en el mundo, al adquirir 98 toneladas de metal en 5 mil 300 millones de dólares acorde con estadísticas del FMI.

Aquí es apreciable el mecanismo de la codicia y la corrupción, similar al que se observa en Pemex con la gasolina, en este caso somos los principales proveedores de algunas transnacionales, como Goldcorp, que extraen oro, lo sacan del país, y lo regresan a México a ser vendido a precios mucho mayores de los que se pudiera ofrecer teniendo una industria metalúrgica nacional bien establecida. Pero ese precio hay que pagar en aras del libre mercado sustentado en la privatización de los medios de producción.

El país es víctima de un saqueo minero salvaje y sin escrúpulos, así lo propone Carlos Fernández-Vega, quien cita lo siguiente: “tanto ha dado y sigue dando esta tierra, que sólo en la primera década del siglo XXI, con dos gobiernos panistas (2001-2010), un pequeño grupo de empresas mexicanas y extranjeras –con las canadienses a la cabeza– extrajeron el doble de oro y la mitad de la plata que la Corona española atesoró en 300 años de conquista y coloniaje, de 1521 a 1821, en lo que hoy es México”.

El saldo de esta actividad minera para el país son daños ecológicos enormes, salarios miserables, condiciones laborales infrahumanas, violación de nuestro patrimonio cultural por invasión de centros ceremoniales indígenas, los entre 5 y 111 pesos por hectárea concesionada que pagan las empresas y la desaparición de nuestras reservas de metales preciosos, todo sea por consolidarnos como una potencia minera. Valoremos más nuestros recursos y pongamos a trabajar nuestra imaginación, a fin de cuentas es nuestra tierra y nuestra riqueza. Hasta el próximo martes.

 

lararene83@yahoo.com.mx


Nuestros lectores comentan

  1. Excelente artículo Rene. Mi papá es Ingeniero Geólogo y sé perfectamente de lo que estás hablando. El mayor problema es que el gobierno ha otorgado demasiadas conseciones a los extranjeros, muchas veces prefiriendo a estos que a propios mexicanos.