Elecciones
Perla Velasco / ntrzacatecas.com
Martes 17 de abril de 2012
La primera vez que voté en elecciones presidenciales fue en 2000. Entonces apenas tenía un año con mi mayoría de edad y me emocionaba sobremanera participar en un ejercicio que cambiaría el rumbo del país.
Me tocó estar en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara y ver que a Vicente Fox le aplaudieron de pie y escuchar reír a más de uno cuando alguien le preguntó que de dónde sacaría los recursos para ayudar a las personas más necesitadas y él contestó “de donde sea”.
Tuve la oportunidad de escuchar a Francisco Labastida, un hombre serio y centrado (comparado con Fox), aunque sin carisma (por lo menos para muchos de mis compañeros universitarios) y con el enorme lastre que significaban 70 años de presidencias priístas y la oportunidad histórica de cambiar de rumbo.
A Cuauhtémoc Cárdenas, candidato perredista, no pude verlo. Eso sí, recuerdo cómo aquel año los gallardetes con su sonrisa de oreja a oreja los sentíamos más falsos que un billete de 1.50 pesos.
Y entonces, en ese mismo recinto universitario, estuve en una conferencia magistral de Gilberto Rincón Gallardo (quien murió, si mal no recuerdo, en 2008). Él era el candidato del Partido Democracia Social, “el partido de la rosa”.
Me pareció un hombre inteligente, quien además hablaba de los derechos de las minorías desde la experiencia propia (recuerdo que tenía una discapacidad motriz), de la igualdad de género y de la lucha contra la discriminación.
Fue él (y el partido que lo postuló) quien, entre sus comentarios en el Paraninfo, hizo énfasis en la necesidad de sociedades de convivencia y de despenalizar del aborto.
Desde la que era mi perspectiva recién adulta, Rincón Gallardo no tenía el carisma de Fox o el respaldo institucional de Labastida. Pero, en definitiva, no he vuelto a conocer a un candidato presidencial, hasta ahora, como él.
Para Rincón Gallardo fue mi primer voto presidencial. Y desde entonces, cada que veo a los candidatos a diputados, a alcaldes, a senadores, a presidente… me pregunto cuándo se me volverá a aparecer uno como él.
perlavelasco@gmail.com






