René Fernando Lara Cervantes
René Fernando Lara Cervantes

Fin se semana agitado el que acabamos de superar, el país se cubrió de manifestaciones en múltiples ciudades del territorio nacional. Sin embargo, dos llaman la atención, cuyos hashtag eran #marchaSoy132 y #marchaAntiEPN.

La primera, secuela de la polémica visita de Enrique Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana (Uia) que derivó el pasado viernes en la manifestación de jóvenes de diferentes instituciones de educación superior alzando la voz contra Televisa afuera de sus instalaciones en la capital de la República. Según La Jornada (Nacional), demandaron equidad informativa, respeto a la libertad de expresión y la no demonización del descontento estudiantil en los medios de comunicación; además convocaron a una movilización de universitarios a nivel nacional para el próximo 23 de mayo.

En la segunda marcha llevada a cabo el sábado, supuestamente de naturaleza ciudadana, miles de personas de diversos perfiles manifestaron su repudio al candidato a la Presidencia del PRI y a sus soportes más cercanos: Televisa y Carlos Salinas de Gortari; también Josefina Vázquez Mota, Elba Esther Gordillo y el mandatario Felipe Calderón fueron aludidos, aunque en menor medida, así lo describe La Jornada (Nacional). Con consignas graves y razonables, miles de marchantes alzaron la voz para advertir de manera sutil o directa sobre los grandes defectos del sistema político mexicano y su sumisión a los intereses de unas pocas grandes empresas; y denunciaron la complicidad de algunos medios de comunicación. En lo personal, estas marchas parecen una buena señal de un pueblo más activo, más consciente y por lo tanto menos manipulable; pero considero conveniente hacer las siguientes preguntas: ¿qué manejo dieron los medios de comunicación al evento, en concreto, a la marcha anti EPN y cuál puede ser el alcance real de éste?

Si revisamos las primeras planas de los diarios del domingo 20 de mayo y sus titulares, y los portales de Noticieros Televisa y de Azteca Noticias. En diarios como El Universal y Reforma, las titulares de primera plana estaban relacionadas con temas de seguridad y delincuencia, relegando en algún rincón de ese mismo espacio a la marcha contra el priísta; respecto a los portales de las ya conocidas televisoras, en la fecha mencionada ninguno mostraba alguna nota informativa sobre la marcha en su página de inicio. Si se deseaba información de algunos de estos medios había que realizar una pequeña búsqueda para dar con las notas sobre el tema; sólo Azteca Noticias incluía una breve sección con notas conciliadoras sobre el candidato priísta. Milenio y La Jornada (Nacional) sí incluían en sus titulares de primera plana el tema de la marcha anti EPN. Dejo a su criterio las conclusiones en torno al respaldo y complicidad de estos medios de comunicación.

Con relación al alcance de esta marcha consideremos a los gigantes distribuidores de noticias a nivel nacional, Televisa y Televisión Azteca, y el estatus del acceso a Internet en el país. El portal de noticias International Business Times publica estimaciones de Inegi las cuales fijan que a 2010 la televisión predominaba en 95 por ciento de los hogares mexicanos en contraste con 20 por ciento que tienen servicio de Internet; mientras que la media de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) es de 60 por ciento.

Sin embargo, las restricciones presupuestarias experimentadas por los hogares desde 2001 hasta la fecha les privan de adquirir una computadora y de contratar el servicio de Internet. La Asociación Mexicana de Internet (Amipici) estima que este año existen 40 millones de usuarios de este servicio, donde en una muestra de 2 mil 329 usuarios 92 por ciento maneja una cuenta en alguna red social, las más usadas son Facebook, con 90 por ciento; Youtube, con 60 por ciento; Twitter se lleva 50 por ciento; Google+, 34 por ciento, y finalmente Hi5, con 25 por ciento.

En las estadísticas anteriores se encuentra la principal fortaleza y quizá también la mayor debilidad con relación a la expansión del mensaje que envían estas marchas. La fuerza que brinda el incremento en el acceso y número de usuarios de Internet es benéfica para generar movimientos sociales como los que se han apreciado en días anteriores, la organización de los jóvenes y de la sociedad en general en ambas marchas, para expresar su inconformidad ante la crisis económica, la depredación de nuestros recursos naturales, la flagrante desinformación, la impunidad y otros tantos males es posible gracias a gente más informada y a la existencia de una herramienta que ayuda a conglomerarlos.

Pero este esfuerzo democratizador aún enfrenta severos obstáculos, como la dominancia de los televisores en casi todos los hogares mexicanos como medio de acceso a la información y con televisoras que pueden manejarla a su antojo, más aún cuando sólo un escaso 20 por ciento de los hogares puede acceder a Internet. La intransigencia de éstos, sumada a la de otros medios de comunicación y partidos políticos, que buscan demonizar estas expresiones (normales y necesarias) de descontento, son evidentes ante la minimización de estas acciones o bien su represión como fue el caso de simpatizantes de Peña Nieto que ya han agredido en un par de ocasiones a manifestantes. La barrera a superar es grande, sin embargo, con constancia, esfuerzo y paciencia todo muro cae; al igual que el lector de un solo libro, o en este caso ninguno, que tarde o temprano entenderá a punta de marchas y periodicazos, que no es querido por muchos. Hasta el próximo martes.

 

lararene83@yahoo.com.mx


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