La Manguera

Ambiente festivo. Pocas veces, en los últimos meses, había visto el centro como ayer, lleno de gente y en un ambiente de fiesta muy bonito.

Será que se juntaron las vacaciones de los chamacos, las fiestas de jueves de los chavos, algunos encuentros de jóvenes estudiantes universitarios con gente de otras ciudades y hasta uno que otro turista que disfrutaba la ciudad.

Una de malpensada, ya saben, me imaginé que muchos de esos jóvenes andan aprovechando hasta el límite, antes de que llegue la famosa ley seca previa a las elecciones, y ya empezaron a festejar con una que otra cheve.

Pero las bandas y tamboras por las calles, acompañando callejoneadas y alegrando el rato, de verdad hace mucho que no lo notaba así. Qué bueno, por lo menos se respira algo de alegría sin el ruido de las campañas políticas.

Cacaraqueados. Pobrecitos de los señores que se encargan de la comunicación del gobierno del estado; tan mal andan que no saben comunicar a la ciudadanía ¡ni lo que les sale bien! Y mire que ya es mucho decir.

Según nos enteramos por los medios, antier se hizo otro operativo sorpresa en la cárcel de Cieneguillas y, apenas nueve días después del primero, volvieron a encontrar algunas cantidades de droga, alcohol, aparatos y hasta armas hechizas.

Si les salió tan bien el operativo, lo más natural es que “cacaraqueen el huevo”, ¿o no? Pero se envuelven en una capa de opacidad y ahí, justamente, es donde empieza el llevado y traído sospechosismo.

¿Por qué? Porque otra vez no se sabe que haya implicados, detenidos, investigados… es más, ni se sabe si acaso hay ya una investigación sobre los hechos para saber quién carambas es responsable de meter todo eso a una cárcel… o de dejar que alguien más lo meta.

Hombre, pero nada les cuesta invitar amablemente a algún agente del Ministerio Público federal y del fuero común para que, cuando eso suceda, ¡ahí mismo empiecen la investigación correspondiente!

Pero como ni lo hacen ni lo dicen, la gente –la mayoría– empieza a sospechar.

Manchados. Por extraño que parezca, la cámara de comercio local revivió (sí, parecía muerta durante mucho tiempo) con la presidencia de Rogelio Lara.

Con una dirección muy a su estilo, habrá muchos comerciantes y prestadores de servicios que le cuestionen y le señalen su forma de hacer las cosas en ese organismo, pero el hecho es que Lara es un tipo muy pilas y ya lleva varias iniciativas interesantes.

La más reciente, de llamar la atención, es una campaña que tiene que ver con promover el voto de la gente el próximo domingo.

Establecimientos de todo tipo se pusieron de acuerdo para ofrecer algunos descuentos y promociones el día de las elecciones, a quienes puedan demostrar que ya votaron, enseñando su dedo manchado con tinta indeleble y su credencial de elector marcada.

¡Qué manchado! Iniciativas como ésa las agradecen consumidores y comerciantes, porque además de promover el cumplimiento de una obligación ciudadana, fomentan el comercio local.

Felicidades, y ojalá muchos manchados consuman en Zacatecas.

Riegues y regadas son asuntos de mangueras.

No dejen de escribir a:

jennifer.harris@ntrmedios.com

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