Verde serááá… Eufórico por las calles del Centro Histórico, como si se acabara de sacar la lotería, el virtual senador electo ojiverde Carlitos Puente anda que no cabe en sí.
Pero cómo no, si tiene dos poderosas razones para gritarlo a los cuatro vientos: primero, sólo espera que se lleguen los tiempos y le hablen para que vaya a recibir su constancia de mayoría.
Y segundo, el hecho de que su partido, tan verde como sus ojitos, dio un campanazo en Zacatecas y le consiguió nada más y nada menos que ¡unos 60 mil votos! al candidato Peña Nieto.
Con eso, resultó que el Verde en Zacatecas no es un “partido morralla”, de esos que crecen a la sombra de los otros, porque resulta que con la nueva forma de votar, los votos que obtuvo son suyos, y no obtenidos por cuotas o porcentajes arreglados, al estilo de cómo lo hacía Narro… ¡o Elías Barajas!
No, sus votos son toditos suyos y tan valiosos, que quienes saben hacer cuentas dicen que ya desplazó al PT hasta la quinta posición como fuerza política, y eso que con mucho más trabajo de bases, los rojos se fueron hasta la… quinta chilla.
…
Priísta de izquierda. Miren nada más cómo se las gasta el joven diputado Jorge Álvarez Máynez, que ahora también dio nota en los primeros trabajos de la comisión permanente del Congreso.
Defendiendo el triunfo de Enrique Peña Nieto, aseguró al mismo tiempo que los mexicanos son muy inteligentes y que saben votar también de manera diferenciada, tanto así que hacen que Peña gane, pero si no les gustan los demás candidatos, votan por otros.
Pues igual de diferenciadas tiene sus convicciones seguramente, porque al mismo tiempo de alegrarse por el triunfo priísta, se alegró también de que los poblanos no hayan preferido al PRI del góber precioso, Mario Marín.
Y de que los regios no hayan preferido al rechazado y criticado Rodrigo Medina, o que los oaxaqueños también hayan rechazado el PRI de Ulises Ruiz.
Ahs, con esas “diferenciadas” ayudas, no entiendo cómo los recalcitrantes priístas monolíticos lo siguen aguantando. Más de un priísta de a de veras ya le hubiera dicho “¡ya no nos ayudes, compadre!”
…
A temblar. Cientos de zacatecanos están, literalmente, harto preocupados porque ya ven muy cerquita el final de sus chambas, puestos de confianza al final de cuentas, en todas las delegaciones federales.
El cambio de partido en el poder federal traerá como valor agregado nuevos equipos, nueva gente, nuevas caras a todas esas oficinas.
Quizás a lo único que aspiran estos casi-desempleados es a quedarse con alguna placita, en calidad de subordinados, o sea, de burócratas de medio pelo, siempre y cuando “se arreglen” con quienes serán sus próximos jefes.
Por otra parte, ahora muchos priístas (viejos, nuevos, progresistas, anquilosados, de todos) esperan pacientemente la hora marcada para volver al poder.
Lo bueno sería que ahora que empezarán a conformarse los equipos de transición, de los que entregan y los que reciben en los próximos meses, se dedicaran a aplicar reglas estrictas sobre los servidores públicos que habrán de llegar.
O sea, que se elija a los mejores servidores públicos, capaces, competentes, probos, trabajadores, aptos para las tareas, preparados, etcétera.
O qué, ¿es mucho pedir?
…
Riegues y regadas son asuntos de mangueras.
No dejen de escribir a:
jennifer.harris@ntrmedios.com
