Con la intensísima agenda oficial, la gente de logística, los acomodadores de presídiums, hacedores de discursos y hasta los reporteros van a quedar exhaustos. ¡Ah, cuánta chamba!
Con la intensísima agenda oficial, la gente de logística, los acomodadores de presídiums, hacedores de discursos y hasta los reporteros van a quedar exhaustos. ¡Ah, cuánta chamba!