La Manguera

Habemus candidatus. Se soltó definitivamente el chongo mi querida amiguis La Claus… Anaya Mota, no empiecen a pensar tonterías.

Con el revoltijo en que se va a convertir la selección de candidatos y candidatas a las presidencias municipales del estado, la Claus de los ojos azules anda, como quien dice, en plena fase de pre-pre-precampaña.

Dicen sus allegados (y sus promotores) que el objetivo es mantener lo último que le queda, más o menos importante, al PRD: el municipio de Guadalupe.

Y ¿quién creen que es su más entusiasta promotor? Pues nada más ni nada menos que el guapote presidente municipal todavía, Rafa Flores. Muy agradecido está el muchacho por la mano que le echó la güerita gestionando un montonal de recursos federales para realizar importantes obras en ese municipio.

Así que vayamos poniéndole atención, para ver a quién le ponen en las tienditas de enfrente, que luego de la experiencia que agarró Claus como diputada federal, se me hace que no hay quien la alcance.

¡Avisen, caramba! Oiga, y ¿qué se creerán los señores oficiales de Tránsito –tamarindos, como acá les dice la gente–, que cierran así nomás de repente una o dos o tres calles sin avisar..?

Ayer, nada menos, tuve que dar un rodeadero por la ciudad, nomás porque los señores agentes cerraron de golpe y porrazo la avenida González Ortega, la Morelos y la Insurgentes. ¡No hay que ser!

Peor aún: el cierre se debió a que en el Jardín Independencia estaban develando las fotos de las candidatas a reina de la feria.

Pues ¡qué les pasa! A poco nomás por ser agentes de Tránsito ya pueden cerrar las calles que se les antoje, el día que quieran y a la hora que se les dé la gana.

Al rato se les va a ocurrir cerrar cualquier calle, nomás para que pase el góber, no vaya a ser que sufra algún sobresalto en medio del trafical.

¡Ah! Y ellos sí pueden cerrar las calles sin que el procurador les inicie una averiguación de oficio; o qué, ¿los denunciamos a ver si los encierran aunque sea por error?

Negocio de familia. Pero bueno, el que ya anda muuuy preocupado entre los políticos, según me dijo un pajarito, es el chaparrito Elías Barajas Romo (y seguramente algunos de sus familiares).

Según eso, Elías (el profeta, le decían no hace mucho) ya descubrió el hilo negro, y dice que ya se dio cuenta de que las negras intenciones de la reforma política del país consisten, en parte, en desaparecer ¡las diputaciones plurinominales!

Y ahora ¿qué va a hacer con todos sus hermanos, primos, sobrinos, tíos y demás que le falta colocar y darles algún hueso que roer?

Miren que el salario de un diputado pluri es igualito al de uno que salió electo, y cuando hay muchas bocas que alimentar, cualquier sueldazo es bienvenido.

Pobre Elías, a ver si antes de que se apruebe o se eche atrás la reforma, no acaba peleado con todos sus hermanos. Si no, de poco le va a servir el reclamo que hace.

Riegues y regadas son asuntos de mangueras.

No dejen de escribir a:

jennifer.harris@ntrmedios.com

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