
MÉXICO, DF.- El proyecto más ambicioso emprendido en México para desahogar juicios por medios electrónicos se ha topado con la resistencia al uso de nuevas tecnologías.
Y es que, de acuerdo con los propios litigantes, una gran parte aún desconfía del internet para llevar los casos y prefiere los expedientes en papel.
Así, a un año de entrar en vigor, el sistema Juicio en Línea del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) ha sido utilizado para desahogar 897 demandas, esto es, tan sólo el 0.7 por ciento de los nuevos asuntos que dicho órgano ingresa al año en todo el País, que ascienden a unos 130 mil.
Para instrumentar este nuevo sistema se requirieron más de 3 años de preparativos, varias reformas legales, un aplazamiento –en diciembre de 2010– por su complejidad técnica y una inversión cercana a los 300 millones de pesos, 85 millones de los cuales fueron aportados por un fideicomiso de la Suprema Corte de Justicia.
En agosto del año pasado, el Presidente Felipe Calderón aseguró que, para su quinto año de operación, el programa Juicio en Línea ayudaría al TFJFA a pasar, de las 91 mil sentencias que dicta anualmente, a más de 300 mil.
Sin embargo, desde entonces, sólo se han dictado 312 sentencias pese a que hay mil 83 usuarios externos registrados, quienes tienen facultades para usar el sistema desde cualquier computadora las 24 horas del día los 365 días al año.
Las facilidades del juicio en línea son obvias sobre todo en el ahorro de tiempo, uno de los aspectos que más críticas despierta contra el TFJFA.
Desahogar un juicio tradicional toma, en promedio, más de 3 años frente a los 70 días que se ocupan cuando se lleva por medios electrónicos por la vía sumaria.
“El problema no es del Tribunal, sino del gremio”, afirmó el abogado Juan Pedro Machado, quien con frecuencia litiga ante el TFJFA.
“La razón de que no funcione ahora es sociológica. Es un gremio especialmente resistente al cambio en el que prevalece la desconfianza de gente de mayor edad hacia las computadoras y el uso de internet”.
El propio Machado señaló que aún prefiere usar el sistema tradicional, pues le resulta más cómodo administrar los litigios y los tiempos para los emplazamientos y las notificaciones a pesar de que, de este modo, son mucho más tardados.
“Yo creo que, a la larga, el juicio en línea tendrá éxito, (pero) es un tema generacional que requiere que el foro se nutra de gente más joven”, apuntó.
Hasta el momento, son 2 las salas del tribunal habilitadas para el juicio en línea, una de ellas dedicada en exclusiva a este sistema y otra que atiende asuntos de propiedad industrial.
