Berlín.- La crisis de Grecia está este jueves en el centro de la atención política en Alemania ante la reunión de la noche de este jueves aquí entre la canciller federal alemana Angela Merkel y el presidente francés Francoise Hollande.
Merkel y Hollande tratarán de encontrar una posición común respecto al caso de Grecia, cuyo primer ministro Antonis Samaras pide dos años de prórroga para la realización de los recortes presupuestales.
Después, Samaras se entrevistará este viernes con Merkel en Berlín y el sábado con Hollande en París.
Hollande ha expresado una posición menos dura que la de Merkel, pero se encuentra bajo presión de la política interna después de haber cumplido los primeros 100 días en el poder, lo que dificulta su margen de acción.
En cuanto a Merkel es poco factible que esté dispuesta a negociar con el Parlamento más concesiones para Grecia.
El problema reside en que Grecia no ha aplicado los recortes que se le han solicitado para disminuir su deuda pública, que en parte está siendo financiada por los créditos que le otorga Europa desde hace cuatro años.
El sector político en Alemania, sin embargo, no se inclina en forma favorable por el objetivo Samaras. El presidente del Partido Liberal, vicecanciller federal y ministro de Economía, Phillip Rosler, declaró a la prensa su posición en contra de una postergación para Atenas.
Merkel declaró la víspera que en la eurozona todos deben cumplir con sus obligaciones, mientras el ministro de Finanzas, Wolfgang Schauble, dijo que “más tiempo no es una solución para el problema”.
Mientras que Samaras pide más tiempo y afirma que eso no necesariamente significa que Grecia vaya a pedir más dinero, Schauble se manifestó en contra de aligerar los requisitos para Grecia y aseveró que más tiempo es más dinero.
El líder de la fracción parlamentaria del opositor Partido Socialdemócrata, Frank Walter Steinmeier, exhortó a que Grecia haga esfuerzos convincentes por ahorrar, y en ese caso se pronunció en favor de un año de prórroga.
En una entrevista publicada este jueves por el principal diario de centro-izquierda, el Suddeutsche Zeitung, Samaras dijo que garantizaba que su país devolvería los 100 mil millones de euros que ya se la han otorgado para que pueda financiar su presupuesto público.
Samaras anunció que se aplicarán nuevas reformas, privatizaciones y condiciones marco favorables para la inversión. La burocracia griega es tal que los inversionistas no consiguen llevar a cabo sus planes en ese país.
