Desarrollo Económico: Asignatura Pendiente

“Sin crecimiento y progreso continuos, palabras tales como

mejoramiento, logro y éxito no tienen ningún significado”

Benjamín Franklin

Entendamos que un sistema económico, básicamente, es la estructura de producción, distribución y consumo de bienes y servicios. En el caso de México, hemos optado por una economía mixta, es decir, un modelo donde conviven el libre mercado y una economía planificada con el objetivo de generar bienestar social. La parte que corresponde a un modelo restringido es responsabilidad del Estado e implica la planeación de inversiones públicas para generar un desarrollo equilibrado. Asimismo, está relacionada con la creación de infraestructura capaz de garantizar la dotación de servicios básicos; aunque también es donde se generan condiciones favorables para la competitividad y el desarrollo del sector privado. Así, los empresarios, en el mejor de los escenarios, ofertarán empleos cada vez mejor remunerados, que contribuyan a fortalecer el consumo, el mercado interno y, en consecuencia, el desarrollo integral de las comunidades.

Sin embargo, en el caso de economías altamente vulnerables, como la de Zacatecas, es determinante el grado de intervención gubernamental para aplicar políticas públicas agresivas que generen desarrollo económico. El gobierno debe realizar el círculo virtuoso que involucre la disponibilidad de financiamiento, capacitación, asistencia técnica y acompañamiento para emprendedores locales. En el mismo sentido, le corresponde implementar acciones de promoción que posicionen a la entidad como un destino de inversión atractivo, garantizando condiciones favorables para la expansión de capitales nacionales y extranjeros. Claro está que lo anterior debe estar complementado por programas efectivos de fomento sustentados en la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico.

Afortunada o desafortunadamente la manera en la que se haga lo anterior depende del compromiso del Ejecutivo para asignar presupuestos suficientes al sector, de su capacidad de gestión yde la búsqueda de acuerdos con el Legislativo para aprobar la aplicación de recursos públicos que fortalezcan al sector empresarial. Depende, también, del talento –conjunción de conocimiento y pragmatismo– de los funcionarios públicos responsables del desarrollo económico.

No obstante, existe una condición precedente:contar con un documento rector elaborado a partir de un ejercicio de planeación democrática que defina los objetivos del desarrollo económico y los indicadores con los que se medirán sus logros. Estamos hablando de un Plan que por ser transexenal, debe estar más allá de los planes nacional y estatal de desarrollo. Se trata de un Plan que debe construirse con la participación de instituciones de educación superior y centros de investigación, coordinados por el área económica de laUniversidad y vinculados con el sector productivo. Para ello, se debe tomar en cuenta las aportaciones de cámaras y organismos empresariales, así como del Consejo Consultivo para el Desarrollo Económico, organismo que, contrariamente a lo hecho en Zacatecas, requiere sólo de la participación comprometida y desinteresada de líderes empresariales y académicos con amplio conocimiento de lo local, y no de una estructura burocrática paralela e ineficaz que duplica las funciones y costos de la dependencia responsable de la economía estatal, restándole a ésta rectoría sobre la implementación de las políticas públicas que son objeto de su responsabilidad.

El andamiaje institucional para lograr el desarrollo económico de Zacatecas existe y es perfectible. Contamos con un sector académico sólido que puede sustentar la creación de centros de investigación y desarrollo en el estado que, por ejemplo, coadyuven al incremento de la competitividad agroindustrial, propongan programas transversales de desarrollo sustentable en comunidades con explotaciones mineras y generen un programa de infraestructura que consolide el corredor industrial Fresnillo-Guadalupe, entre otras acciones categóricas.

Es tiempo de que el gobierno estatal diseñe mecanismos transparentes para realizar inversiones público-privadas en la construcción de parques, células y naves industriales.

Estos parques industriales deberán situarse en el corredor Fresnillo-Guadalupe para garantizar la afluencia de trabajadores y la dotación de servicios, desde los básicos como agua, drenaje, energía eléctrica, tratamiento de aguas residuales y disposición de residuos; hasta los complementarios, que hoy por hoy son indispensables en un entorno competitivo de producción. Me refiero a la seguridad, conectividad, capacitación especializada y logística (aduana interior, puerto seco o recinto fiscalizado estratégico, empresas de transporte que permitan cargas consolidadas, espuela de ferrocarril in situ, entre otros). La construcción de células y naves industriales es la opción que permite un desarrollo regional equilibrado potenciando las vocaciones locales. Por citar algunos ejemplos (evidentes pero al parecer olvidados) tenemos que el sur de Zacatecas puede albergar unidades de producción proveedoras de la industria automotriz y, además, es idóneo para desarrollos agroalimentarios. El área central, que concentra la mayor población, tiene fortalezas e infraestructura suficientes para manufacturas diversas. En el norte, requerimos fortalecer la vinculación regional para complementar sus actividades industriales. Y en todo el estado es indispensable (e inaplazable) potenciar vocaciones locales, apoyando a quienes emprenden en la agroindustria, la fabricación de artículos diversos y la industria del conocimiento.

Podríamos extendernos analizando inútilmente la situación actual y proponiendo acciones que no se han realizado. Debemos concluir reiterando que en Zacatecas el desarrollo económico es una asignatura pendiente porque los tres órdenes de gobierno (no sólo el estatal) no han contribuido para concretar su círculo virtuoso.

Mientras otros países del mundo, en plena crisis, están apostando al desarrollo interrelacionado de regiones y localidades, fortaleciendo su mercado interno, en nuestro estado no existe un sistema de financiamiento que dé acceso a capital semilla y de riesgo. Las acciones de capacitación son esfuerzos aislados y no involucran una planeación formal. Pese a contar con una base inicial suficiente de instituciones educativas, la asistencia técnica es una quimera. Y no hay quien acompañe efectivamente a emprendedores locales para concretar sus proyectos.

Quien pretenda rebatir esto, que primero responda ¿por qué Zacatecas parece aislado del desarrollo de la región Centro-Occidente de México? Basta recorrer el Bajío y tomar como referencia el avance logrado durante la última década.

Nos leemos el próximo lunes.

Twitter:@jasonbarkerm

Deja un comentario


Puedes usar las siguientes etiquetas:<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>