La tarde de este sábado que trajo consigo la lluvia pertinaz que cayó en la Monumental Zacatecas y que por momentos amenazaba la suspensión del festejo, terminó siendo una corrida agradable, entretenida que además contó con la entrega de los tres caballistas actuantes: Rodrigo Santos, Jorge Hernández Gárate, y José Ignacio Corral, este último el único en cortar pelo, pues los primeros fallaron con el rejón de muerte después de haber bordado dos buenas faenas.
Además el espectáculo calentó motores con las gallardas actuaciones de los grupos de forcados de Querétaro, Mazatlán, e Hidalgo, quienes hicieron gala de sus habilidades en las pegas, al final, los ganados del “Barrete de Plata” (trofeo en disputa”, fue el encabezado por René Tirado.
El encierro de la ganadería de San Marcos cumplió en términos generales, toros bien presentados aunque de juego desigual, sobresaliendo el segundo y tercero de la tarde.
El temple
Rodrigo Santos tiene más de 800 corridas en su historial de actuaciones, y aún así, sale a disfrutar cada tarde como si fuera su primera actuación, pues goza de recursos que le permiten estar variado, y asentado frente al burel.
Su primero, “Cantinero”, de 486 kilogramos, no hizo tanto honor a su nombre, pues no “sirvió” las peticiones del caballista potosino que trató de encelarlo y llevarlo hasta someterlo, pero el toro no tuvo emotividad, además careció de fuerza. Estuvo errático con el rejón de muerte para llevarse sólo palmas.
“Tú y las nubes” llevó por nombre el segundo de su lote, un ejemplar con el que Santos estuvo toreando a la grupa con gusto, sentimiento, y placer, pues el toro tuvo emotividad, lo que permitió un buen desarrollo de principio a fin.
Con las banderillas lució sus facultades e inventiva, pues colocó en buena ejecución banderillas a dos manos, banderillas cortas, sin faltar su creación “la santina”.
Entrega total y absoluta tuvo el rejoneador que de no haber fallado con el rejón de castigo se hubiera llevado los trofeos.
La serenidad
Este sábado Jorge Hernández Gárate llegó con el ánimo de convencer, de gustar, pero además de gustarse y sentir el toreo a caballo en toda su expresión, y a cabalidad cumplió los objetivos con ambos toros, sobresaliendo más con el segundo de su lote, “El Rey”, fue el nombre del ejemplar que lidió, y con el que lució toreando de costado, cosiendo al toro, llevándolo templado, simplemente toreando y transmitiendo al tendido su labor. La mala colocación del rejón de muerte también le arrebató un triunfo importante con el que seguramente hubiera salido a hombros; dio vuelta al ruedo en ambos toros, la segunda junto al ganadero Marcos García Vivanco.
El buen paso
El joven rejoneador José Ignacio Corral sigue atravesando por un buen momento, su frescura adicionado con ese toque de sobriedad y clase lo hacen convencer a la afición. La actuación más destacada fue con “Si nos dejan”, y sí que se dejó el ejemplar de San Marcos que tuvo transmisión en la embestida. Llevó al toro muy sometido en el engaño, hizo gala de su toreo de costado que pudo deletrear, además tuvo espectacularidad con las banderillas, a diferencia de sus compañeros acertó con el rejón de muerte, tocando pelo en su primer ejemplar.
El arrojo
El segundo toro de la tarde lo pegaron de manera conjunta los grupos de Mazatlán y Querétaro, que realizaron una extraordinaria pega al primero intento, gracias a la determinación del cabo de cara René Tirado, que logró citar, templar, y mandar, así de simple.
Al tercer toro lo pegaron los Forcados Hidalguenses al segundo intento, y de ahí la espectacularidad en las pegas continuó, finalmente fueron los mazatlecos los que se llevaron el “Barrete de Plata”, sin embargo, en un completo gesto de solidaridad el trofeo lo entregarán a manera de homenaje al forcado portugués Nuno Carvalho, quien cayó herido gravemente en Lisboa.
Asimismo cabe destacar que el “Rejón de Plata”, se lo llevó José Ignacio Corral, quien además ganó su lugar para actuar en el Festival Taurino del 30 de septiembre.












