Lima.- El diálogo de paz que el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC iniciarán el 8 de octubre próximo debe ser firme, pero flexible, recomendó hoy la secretaria general del Partido Demócrata Social Autonomista de Andalucía, Gemma Gerez.
En entrevista, Gerez consideró que “sin un diálogo firme y contundente, por parte del gobierno, pero flexible y democrático, al mismo tiempo, no será posible el acuerdo de paz colombiano”.
El proceso de diálogo que comenzará en la segunda semana de octubre, en Oslo, Noruega, tendrá como acompañantes a Chile y Venezuela, mientras que Cuba y Noruega serán países garantes.
“La democracia y los intereses generales de Colombia deben ser el camino para el acuerdo gobierno-guerrilla”, enfatizó la lideresa política española, de gira por países de Latinoamérica.
Recordó que los colombianos llevan varias décadas deseando el fin del conflicto e indicó que, en este proceso, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aún mantienen en su poder las armas, lo que “no es el mejor ingrediente en un intento de paz”.
Gerez dijo que siempre se debe buscar la integración social y civil en democracia y sin los signos de la violencia y para hacerlo debe concretarse desde una concertación socio-política de estricta exigencia democrática y pacifista.
“La razón –añadió- debe defenderse por los cauces constitucionales y democráticos aboliendo ideas radicales ilegítimas y violentas dentro de sus estatutos fundacionales como organización y siempre pudiendo ser ilegitimada por los poderes judiciales”.
Para la política española, las guerras en Colombia o en cualquier otro país con índices elevados de pobreza, dan la impresión de que “son guerras de clases, es decir la lucha entre explotados y explotadores”.
Este tipo de guerras son fenómenos sociales que surgen y maduran en un largo proceso de agudización de las contradicciones antagónicas entre ricos y pobres, recalcó.
“Estas contradicciones no pueden ser resueltas solo mediante un concierto político y militar de paz con los grupos de poder debe acompañarlo con un plan estratégico e ideológico del bien común para la sociedad colombiana”, enfatizó.
Planteó la conveniencia de “hacer ver” a las masas que las “salidas pacíficas a los conflictos armados, o los acuerdos de paz” con los opresores para derrotar los procesos armados sólo es posible cuando el pueblo es lo único a tratar y a representar.
