Agencias
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Tegucigalpa.– Varios comisarios de policía hondureños fueron suspendidos por varias razones, entre ellas por no pasar pruebas de confianza y otros por rechazar someterse a pruebas del polígrafo, informó el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla.

Dijo que unos 99 oficiales y agentes de policía son los que van en “disponibilidad” y al transcurrir un año son separados de la institución policial.

Otros jefes policiales que no pasaron las pruebas a que ha sido sometido el engranaje policial en los últimos meses, son; Coralia Rivera, Rene Maradiaga Panchame y Salomón Escoto Salinas, entre otros.

Los comisarios Luis Muñoz Licona y Ricardo Ramírez del Cid, figuran en esta lista de los que han sido suspendidos, ambos fungieron en la dirección de la Policía Nacional, cuando el año anterior se registraron dos crímenes que sacudieron a los hondureños.

Uno de ellos el del 22 de octubre en Tegucigalpa perpetrado por cuatro policías actualmente prófugos, que asesinaron a los estudiantes universitarios Alejandro Vargas, hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos y Carlos David Pineda, ambos de 22 años.

Pese a que los policías fueron identificados, fueron protegidos por la cúpula policial y actualmente están prófugos, según reportes de la prensa local.

Además, el 7 de diciembre de 2011 fue asesinado por dos sicarios el ingeniero Alfredo Landaverde, ex director de la Comisión Contra el Narcotráfico, de allí ha surgido un poderoso movimiento de la sociedad civil que lucha porque se depure la policía nacional.

Se espera que en los próximos días se presente al Congreso Nacional una nueva ley de policía.


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