Agencias
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Jerusalén.- Los rebeldes sirios capturaron hoy una base de helicópteros en las afueras de Damasco tras cruentos combates con el ejército del régimen de Bashar al-Assad, cuyas tropas bombardearon los alrededores de la capital, causando unos 20 muertos.

El rebelde Ejército Libre de Siria (ELS) tomó el control de la base militar de Marj al-Sultan tras enfrentamientos con las tropas gubernamentales, en los que al menos 15 rebeldes y ocho soldados murieron, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

«Este es un golpe a la moral del régimen sirio, pues ocurrió cerca del corazón de la capital. La base está a unos 15 kilómetros», precisó el director del OSDH, Rami Abdul Rahman, citado por el diario Haaretz.

Rahman indicó que en el ataque de este domingo, los insurgentes usaron granadas propulsadas por cohetes para destruir dos helicópteros y capturaron un tanque.

La captura de la base aérea, la segunda instalación militar en las afueras de Damasco que cae este mes en manos de los rebeldes, muestra cómo los insurgentes siguen avanzando por la capital a pesar de que están muy superados por las fuerzas del régimen sirio.

Los rebeldes buscan atacar o tomar el control de bases aéreas para destruir sus aeronaves, con el fin de evitar que el régimen las use en futuros ataques contra posiciones de la oposición en todo el país.

Hasta ahora, los rebeldes han atacado bases aéreas en varias partes de Siria, la mayoría en las norteñas provincias de Idlib y Alepo.

Por su parte, el ejército sirio bombardeó este domingo los alrededores de Damasco, como parte de su estratega cada vez que se ven obligados a retroceder en los combates en tierra, según el OSDH.

Los rebeldes han ido consolidando su dominio sobre tierras agrícolas y centros urbanos del este y noreste de Damasco, mientras una gran batalla se prolonga durante una semana en el suburbio de Daraya, cerca de la principal carretera que va al sur del país.

En el plano diplomático, el jefe del Parlamento de Irán, Ali Larijani, se entrevistó en Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, un día después de haberse reunido con el presidente sirio en Damasco.

Irán, aliado de Siria, condenó con dureza la eventual instalación de misiles Patriot cerca de la frontera siria, algo que considera como una «nueva provocación» de Turquía, que a su vez apoya a la rebelión siria.

Rusia también denunció este despliegue, pero la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) aseguró que se trata de una medida «únicamente defensiva».

En marzo de 2011 inició una revuelta popular en demanda de la renuncia de al-Assad, sin embargo, derivó en una guerra civil que ha dejado, según el OSDH, más de 40 mil muertos, la mayoría civiles.

 


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