Staff | ntrzacatecas.com
Staff | ntrzacatecas.com

Fresnillo.- Daniel Quintanar Stephano, precandidato a la presidente municipal por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), aseguró que la prestación de servicios básicos es deficiente, y que uno de los más sentidos y vulnerables es el suministro eficiente y oportuno del agua potable.

Por tanto, planteó que «si actuamos con determinación y unidad y si los esfuerzos se despliegan en forma consistente y continua, sumando voluntades, capacidades y recursos se puede solventar el problema».

Tenemos, dijo Quintanar, que cambiar nuestro modo tradicional de relacionarnos con el agua, no podemos seguirla viendo como un recurso inagotable; si no como un bien escaso y costoso que es necesario manejarlo responsablemente.

El principio de sustentabilidad tiene al menos tres dimensiones necesarias y concomitantes, aseguró, la ambiental, la económica y la social.

En su dimensión ambiental, la sustentabilidad hídrica requiere de la no sobreexplotación de los acuíferos, el respeto a los caudales ecológicos de los cuerpos de agua superficial y del control de la contaminación del agua.

En su dimensión económica implica el establecimiento de sistemas financieros eficaces y con capacidad para generar autonomía y sustento en el tiempo; y la existencia de incentivos que induzcan al uso racional de los recursos hídricos.

En su dimención social exige el involucramiento institucionalizado de los usuarios del agua en la gestión del recurso, el desarrollo de una cultura que impulse la justa valoración del agua y haga inadmisible su despilfarro y contaminación; y desde luego, implica garantizar la provisión de agua limpia en cantidad y calidad. Que producto de un verdadero federalismo se garantice la calidad del servicio de agua potable y saneamiento; es decir, la calidad del agua y la suficiencia de la dotación y el tratamiento requerido.

Quintanar Stephano manifestó que en nuestro país siempre se ha privilegiado el tema de la cantidad del agua respecto al de la calidad, merced a la demanda social de contar primero con el vital líquido. Tal criterio permea en el ánimo de las autoridades municipales y rige su actuar en la búsqueda de satisfacer las necesidades domésticas.

No obstante afirmó que la calidad de vida de la población está decididamente impactada por la calidad del agua que consumen. El concepto de calidad del agua sólo adquiere sentido práctico, cuando es susceptible de ser medido y cuando el agua se asocia a un uso determinado, y a partir de ello, se establecen parámetros y valores que se deben cumplir. En el caso de los servicios públicos de suministro a la población, la calidad del agua debe cumplir con el requisito de ser apta para consumo humano.

Por ello Quintanar Stephano aseveró que como política pública en su administración municipal, «no pagará agua quien no la reciba».


Los comentarios están cerrados.