Liberan a Rafael Caro Quintero

Quintero

México.- Tras 28 años de estar preso, un tribunal federal en Guadalajara absolvió y ordenó la libertad de Rafael Caro Quintero, uno de los líderes históricos del narcotráfico en México, al estimar que fue juzgado en forma indebida por el crimen del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar.

De acuerdo con fuentes oficiales, el Primer Tribunal Colegiado de Guadalajara otorgó un amparo al capo sinaloense porque consideró que el homicidio del estadounidense, ocurrido en febrero de 1985, debió ser juzgado en el fuero común y no en el federal.

Lo anterior porque estimaron que legalmente Camarena no tenía la calidad de agente diplomático o consular, requisito que era necesario para que su caso fuera juzgado en el fuero federal.

Funcionarios judiciales informaron que el tribunal notificó este jueves su resolución al Segundo Tribunal Unitario de Jalisco, para que a su vez emitiera el acuerdo de libertad en favor del narcotraficante, lo cual ocurrió esta madrugada.

Explicaron que a nivel federal ya no existe ninguna nueva causa en contra de Caro Quintero, debido a que acumuló todos sus procesos en un expediente, el mismo en el que acaba de ser absuelto.

Por ello, dijeron, corresponderá a las autoridades penitenciarias de la prisión estatal de El Salto, Jalisco, determinar si éste abandona la cárcel en las próximas horas o, en su defecto, continúa preso por algún expediente distinto a los federales.

La única posibilidad para que continúe en prisión es la existencia de expedientes del fuero común o el trámite de un juicio de extradición en su contra, por parte de Estados Unidos, país donde también está acusado del crimen de Camarena.

Caro Quintero, detenido en Costa Rica en abril de 1985 y fundador del Cártel de Guadalajara, es considerado uno de los narcotraficantes más importante en la historia, ya que se le atribuye la propiedad de una fábrica empaquetadora de mariguana en el rancho El Búfalo, en Chihuahua.

En este lugar fueron aseguradas más de 6 mil toneladas de esa droga en 1984, lo que hasta ahora constituye la mayor incautación a nivel internacional.

Originario de La Noria, localidad del Municipio sinaloense de Badiraguato, donde nació el 3 de octubre de 1952, Caro Quintero fue uno de los pioneros del tráfico de drogas a gran escala a Estados Unidos desde la segunda mitad de los años 70, cuando emigró a Guadalajara, tras la “Operación Cóndor” en Sinaloa, Durango y Chihuahua.

En su libro “Desperados”, la periodista Elaine Shannon revela que la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS) organizó en un grupo a los narcotraficantes de la época y les brindó protección, con la condición de comerciar drogas sólo en Estados Unidos y evitar disputas violentas.

Caro Quintero, junto con Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto” y Miguel Ángel Félix Gallardo, aún presos, eran las cabezas principales de este grupo de traficantes de drogas que emigraron de Sinaloa a Jalisco.

En su época este grupo fue el cártel dominante en México, porque fue el único que mantuvo un monopolio de la exportación de drogas a Estados Unidos en los últimos 40 años.

Nunca tuvo disputas ni competencia en el País, hasta que su organización comenzó a desquebrajarse con el descubrimiento del Rancho El Búfalo, en noviembre de 1984, y el secuestro y homicidio del agente de la DEA Enrique Camarena, el 7 de febrero de 1985.

El crimen ocasionó la crisis diplomática más grave del último medio siglo entre México y Estados Unidos.

Caro Quintero huyó a Costa Rica con una “charola” de la DFS firmada por su entonces director José Antonio Zorrilla, quien hasta hoy continúa preso por el asesinato del periodista Manuel Buendía.

El 17 de marzo de 1985, Rafael Caro Quintero salió de México rumbo a Costa Rica acompañado de Sara Cristina Cosío, de 17 años, quien era hija de una prominente familia de Guadalajara y sobrina del que después fuera Gobernador de Jalisco, Guillermo Cosío Vidaurri.

La familia de Sara denunció que Caro Quintero la había secuestrado en Guadalajara, pero según la versión del capo, ella había aceptado acompañarlo voluntariamente.

El 4 de abril de 1985 fue detenido en San José, capital costarricense, y luego extraditado al País. Casi al mismo tiempo, “Don Neto” fue detenido en México. El único que sobrevivió en aquel momento a la persecución fue Félix Gallardo, quien sería capturado hasta 1989.

El caso Camarena no sólo acabó con el grupo más poderoso de la historia del narcotráfico en México, sino también fue la tumba de la DFS, la cual desapareció el Presidente Miguel de la Madrid en 1985.

Originario de La Noria, localidad del municipio sinaloense de Badiraguato, donde nació el 3 de octubre de 1952, Caro Quintero fue uno de los pioneros del tráfico de drogas a gran escala a Estados Unidos desde la segunda mitad de los años 70, cuando emigró a Guadalajara, tras la “Operación Cóndor” en Sinaloa, Durango y Chihuahua.

En su libro “Desperados”, la periodista Elaine Shannon revela que la Dirección Federal de Seguridad (DFS) organizó en un solo grupo a los narcotraficantes de la época y les brindó protección, con la condición de comerciar drogas sólo en Estados Unidos y evitar disputas violentas.

Caro Quintero, junto con Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto” y Miguel Ángel Félix Gallardo, aún presos, eran las cabezas principales de este grupo de traficantes de drogas que emigraron de Sinaloa a Jalisco.

Este grupo es lo más parecido que ha habido a un cártel en México, porque es el único que mantuvo un monopolio de la exportación de drogas a Estados Unidos en los últimos 40 años.

Nunca tuvo disputas ni competencia en el País, hasta que su organización comenzó a desquebrajarse con el descubrimiento del Rancho El Búfalo, en noviembre de 1984, y el secuestro y homicidio del agente de la DEA Enrique Camarena, el 7 de febrero de 1985.

El crimen ocasionó la crisis diplomática más grave del último medio siglo entre México y Estados Unidos.

Caro Quintero huyó a Costa Rica con una “charola” de la DFS
firmada por su entonces director José Antonio Zorrilla, quien hasta hoy continúa preso por el asesinato del periodista Manuel Buendía.

El 4 de abril de 1985 fue detenido en San José, capital costarricense, y luego extraditado al país. Casi al mismo tiempo, “Don Neto” fue detenido en México. El único que sobrevivió en aquel momento a la persecución fue Félix Gallardo, quien sería capturado hasta 1989.

El caso Camarena no sólo acabó con el grupo más poderoso de la historia del narcotráfico en México, sino también fue la tumba de la DFS, la cual desapareció el presidente Miguel de la Madrid en 1985.

Los comentarios se han cerrado.