Agencias
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Bogotá.- El gobierno colombiano y las FARC deben poner en su agenda de paz el vínculo del narcotráfico con el conflicto armado, el poder político, electoral y económico, sostuvo hoy el experto en asuntos de droga Ricardo Vargas.

«La estrategia de lucha contra el tráfico de drogas y todas sus cadenas tiene que ser integral y no puede partir sólo de la fase de producción (oferta) y después mirar los otros aspectos de la cadena», explicó Vargas en entrevista con Notimex.

Detalló que una «estrategia integral» significa que la política antidroga tenga claridad «en todos sus niveles», en referencia a la oferta, intermediarios, redes de distribución y consumo de la droga.

El experto planteó que, además, el narcotráfico se tiene que relacionar con el conflicto armado, «que es lo sustancial en el debate nacional sobre el tema de drogas».

Vargas es uno de los expertos invitados por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que exponga sus tesis en los foros sobre solución al problema de las drogas ilícitas.

El primer foro, organizado por la ONU y la Universidad Nacional de Colombia, fue realizado en Bogotá entre el martes y jueves pasados, en tanto el segundo será efectuado entre el 1 y el 3 de octubre próximo.

«Aquí lo importante es hablar de manera explícita del vínculo conflicto armado-drogas, cuáles son las apuestas del Estado y a qué juega o a qué le apuesta la guerrilla», sostuvo Vargas.

Enfatizó que el narcotráfico es un asunto que cruza a la sociedad colombiana en su conjunto, por lo que debe ser abordado desde esa perspectiva, incluido el factor de las mafias que controlan el negocio en toda su cadena.

«El narcotráfico es una actividad económica que implica cambios en las relaciones sociales, en los discursos y prácticas culturales», precisó.

Para el autor de obras como «Fumigación y Conflicto», el narcotráfico se comporta como cualquier conglomerado empresarial, por lo que «requiere representaciones en instancias de decisión legal, judicial y/o administrativo».

A juicio del experto, en el caso colombiano el narcotráfico se ha convertido en «una economía de guerra, potenciando el poder de fuerza de los grupos armados» que controlan la producción, transformación, comercialización y lavado de activos.

Advirtió que, lamentablemente, los negociadores del gobierno y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aún no han dimensionado el problema del narcotráfico y sólo se han quedado en el tema de la sustitución de los cultivos ilegales.

 


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