Agencias
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Panamá.- La discriminación se ha convertido en la principal barrera para el desarrollo de la comunidad afrodescendiente de Panamá, estimada en 313 mil personas, el 9.0 por ciento de la población, reveló hoy un informe de la ONU.

«El trabajo reveló que, según la opinión de la propia población afrodescendiente de Panamá, las personas afropanameñas todavía viven situaciones de discriminación en ámbitos diversos», indicó el reporte del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El estudio «Percepciones y autopercepciones de la población afropanameña: identidad y desarrollo», identificó que los obstáculos son económicos, educativos, sociales y laborales, así como limitaciones en el acceso a los servicios básicos.

La misma población no negra admitió que existe discriminación hacia la comunidad afrodescendiente, aunque es menor cuando gozan de cierta capacidad económica.

Según cifras oficiales, de los 3.4 millones de panameños, 313 mil 289 son negros (el 9.0 por ciento de la población), concentrados en las provincias de Colón (28.9 por ciento), Darién (16.6) y Panamá (11.3), mientras la menor población vive en Los Santos (1.4).

«Los miembros de la población afropanameña se definen como buenos anfitriones y como personas alegres, optimistas, solidarias, inteligentes, orgullosas de sus costumbres, interesadas en la unión familiar», indicó el estudio.

Pero también demandan «reconocimiento por su aporte a la construcción del país y las glorias deportivas logradas en nombre de Panamá», abundó.

El estudio recogió testimonios de la población negra que recuerdan que la Constitución de 1941 «marcó un hito en las prácticas discriminatorias de la sociedad panameña, ya que incluyó restricciones basadas en la raza, el color y el idioma».

Los afrodescendientes fueron catalogados de «inmigración prohibida»

y se limitaron sus derechos a tener la nacionalidad panameña.

En los últimos años se observó «un avance en lo que respecta a la lucha por el reconocimiento de la etnia negra en el nivel estatal y a la promoción de su identidad», pero prevalece la discriminación.

«Los participantes de los grupos focales y los entrevistados afropanameños consideran que la situación de pobreza explica muchas privaciones y desigualdades».

En el nivel gubernamental, una de las mayores barreras es el sistema educativo por invisibilizar a esta población «en los contenidos académicos, no sanciona la discriminación en los centros educativos y restringe las oportunidades de estudio en las localidades donde habita la población afrodescendiente».

«La identidad cultural afropanameña debe protegerse con políticas activas, ante los embates de diversos factores, entre ellos la discriminación existente en los ámbitos educativo, institucional y laboral», dijo la coordinadora del estudio Silvia García.

 


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