Reforma
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Zacatecas.- Para la comunidad de Salaverna, municipio de Mazapil, afectada por la mina Tayahua de Carlos Slim, la posibilidad de declarar 2 millones 577 mil 126 hectáreas del semidesierto como Reserva de la Biósfera es un acto de justicia para que se frene el asesinato a la tierra cometido por las mineras en la región.

«Si no se declara Reserva de la Biósfera estamos en riesgo de que en unos cuantos años se acabe la vida aquí, las minas son una amenaza para la gente y los recursos naturales de la región, creemos que la declaratoria sería una forma de que se frene el asesinato a la tierra a manos de las minas a las que sólo les importa el dinero», señaló Roberto de la Rosa, delegado en la comunidad de Salaverna, donde la mina Tayahua de Carlos Slim realiza operaciones desde hace unos 18 años.

El 23 de junio en el Diario Oficial de la Federación se publicó la intención por parte del gobierno federal de declarar Reserva de la Biósfera 2 millones 577 mil 126 hectáreas en el semidesierto de Zacatecas que incluye los municipios de Mazapil, Francisco R. Murguía, Concepción del Oro, Villa de Cos, El Salvador y Melchor Ocampo.

«En el semidesierto hay flora como el pino Yoaris y especies como el águila real y venado cola blanca, que no se encuentra en ningún otro lado del mundo, nosotros estamos a favor de la declaratoria porque las minas sólo han dejado contaminación por el manejo de sustancias como el arsénico que nos contaminaron todos nuestros mantos acuíferos», señaló el delegado de Salaverna.

Para el también campesino, la sola declaratoria de reserva de la biósfera no es suficiente.

«Junto con esta declaratoria, el gobierno debe hacer que las empresas mineras como Tayahua, de Carlos Slim, o Peñasquito, de la canadiense Gold Corp, indemnice con justicia a las centenares de familias campesinas a las que nos han quitado tierras de manera ilegal, que nos han enfermado a gente y que nos han matado animales a causa de la contaminación», señaló.

Además, Roberto de la Rosa consideró que con la declaratoria los campesinos podrán ser parte de proyectos productivos que les permitan obtener recursos de la naturaleza de manera sustentable para que puedan sobrevivir con dignidad las familias de la región.

«Nosotros de la mina no hemos obtenido un solo peso, sólo amenazas, hostigamiento y abusos, mientras que la declaratoria de reserva de la biósfera es una esperanza para que podamos con proyectos sustentables acceder a recursos y tener una forma alternativa de sobrevivir a la siembra de maíz y frijol», dijo.

Los campesinos de las comunidades de Mazapil y Concepción del Oro afectados por las minas esperan entregar un alegato a Semarnat de por qué están a favor de la declaratoria publicada en el Diario Oficial de la Federación.

«Esperamos que la autoridad federal por fin nos tome en cuenta y no ceda a las presiones de las mineras que sólo tienen el interés de quedarse con el oro, la plata y los metales sin importarles la vida de las personas ni de la naturaleza, ellos ya contaminaron las venas de la tierra y el daño hecho es irreversible», advirtió.


Nuestros lectores comentan

  1. Todo se maneja tratando de obtener un beneficio personal. En los comentarios se percibe un desconocimiento de lo que trata de expresar… El área ocupada por las ciudades también es afectada, donde se establezca el hombre, habrá residuos y deshechos. También las ciudades habrá que reubicarlas para hacer mejor uso del suelo. No solo de paisaje vive el hombre y los que defienden la idea, esperan seguramente un beneficio no de fotos, sino económico.