Como “arrimados”, dicen que se sintieron (y se vieron) muchos diputados locales de oposición que, en pleno día de inicio de la glosa del informe, querían dar a conocer las razones por las que NO asistirían a la comparecencia de los primeros funcionarios en fila.

Y es que para hacer esos pronunciamientos llegaron hasta el salón de comisiones en el quinto piso del edificio de la Legislatura y tuvieron que esperar ¡más de media hora! para que les prestaran (por caridad) un micrófono.

Según eso, tooodos los micrófonos estaban abajo, en el vestíbulo, listos y preparados para la comparecencia y nadie se acomedía a quitar alguno y subirlo al salón de comisiones y luego regresarlo. Dicen que más que en el quinto piso, se sentían como en quinto patio, sin perro que les ladrara. ¿Así o más despreciados?

Mientras tanto, en el vestíbulo comenzaban a llegar los comparecientes, cada uno con su propio séquito de achichincles (ayudantes, pues, aunque nadie sabe si les ayudan de veras o nomás estorban), acomodándose cada quien en sus lugares.

El más chistosín, dicen, fue el procurador Arturo Nahle García (qué novedad), de quien aseguran dijo –en cuanto se enteró de que no habría diputados de oposición presentes– que aquello iba a estar aburridísimo.

Se notó, pues, que a él también le divertían las críticas, los señalamientos y recriminaciones de opositores en la anterior Legislatura. Sí, le divertían, pues la verdad es que las agarraba de botana y luego por eso nadie lo toma en serio. ¿Así o más jocoso?

Y a quien parece que ya toman menos en serio en su propio partido es al diputado panista Luis Acosta, quien fue el único legislador de oposición que, sin hacer caso de su dirigencia o de su coordinación de bancada, sí asistió a la comparecencia de Pancho Escobedo, Jesús Pinto y Arturo Nahle.

Entre las filas del albiazul (y ya también en los corrillos del propio Congreso estatal) suenan los rumores cada vez más fuertes de que, en cualquier chico rato, abre las alas y vuela a los brazos del PRI. ¿Tan mal lo habrán tratado en el PAN?

La neta, dicen quienes aseguran conocer cómo está el embrollo de poder en la Legislatura local, es que el panista Acosta es más bien proclive a hacerle caso a un buen amigo suyo, el diputado priísta Javo Torres. Otros dicen que nomás se deja mangonear por él. ¿Así o más acomodaticio?

¿Quién se acuerda del llamado “botón de emergencias” que se instalaría en los taxis de la zona metropolitana? Al menos los taxistas se acuerdan, pero parece que a la autoridad ya se le volvió a olvidar el asunto.

Trabajadores del volante siguen esperando a ver cuándo da alguna señal el gobierno para instalarlos, y esperan respuestas –en los hechos– del procurador Arturo Nahle o del director de Tránsito del Estado, Agustín Jaime Ortiz.

Pero lueguito señalan que, si los agentes de vialidad no le ponen ni siquiera atención a las dobles filas de estacionamiento y otras violaciones menores al reglamento, mucho menos le pondrán atención a si los empleados del volante los necesitan. A ver a qué horas…


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