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México.- Originario de Tepic, Nayarit, donde nació el 16 de marzo de 1925, el químico mexicano Luis Ernesto Miramontes Cárdenas tenía 26 años cuando pasó a la historia, al sintetizar la norentindrona, sustancia activa del primer anticonceptivo oral.

Con ello, Miramontes modificó la biología de la reproducción humana y detonó los proyectos de control de natalidad, lo que le valió que su nombre fuera colocado junto con los de Louis Pasteur, Thomas Alva Edison, Alexander Graham Bell y los hermanos Wright en el “USA Inventors Hall of Fame”.

El descubrimiento, reseña una biografía suya difundida por la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM, se produjo en México el 15 de octubre de 1951, derivada de una investigación financiada y desarrollada por un laboratorio fundado en México.

Miramontes estudió Ingeniería Química en la Escuela Nacional de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre 1945 y 1949; obtuvo su título con el trabajo «El Equilibrio Líquido-Vapor para el Sistema Tolueno-Ciclohexanona», además de doctorados en los períodos 1948-1950 y 1954-1956.

Cuentan sus biógrafos que tenía 26 años cuando logró el eslabón final para hacer un compuesto llamado norentindrona.

El desarrollo de la píldora para su distribución comercial se dio posteriormente en Estados Unidos y Puerto Rico y salió a la venta en 1960.

La trascendencia de su hallazgo se dejó sentir sólo cuatro años después de que saliera al mercado, cuando en 1964, el Departamento de Patentes de Estados Unidos eligió a la píldora anticonceptiva como uno de los 40 inventos más importantes registrados entre 1794 y 1964 y fue considerado uno de los tres químicos mexicanos de trascendencia mundial.

Fundador del Instituto de Química de la UNAM, Miramontes acumuló a lo largo de su vida un extenso número de publicaciones y casi 40 patentes nacionales e internacionales en áreas como química orgánica, farmacéutica y de contaminantes atmosféricos, además de petroquímica.

Por su trabajo, Miramontes Cárdenas recibió el premio al Investigador Distinguido del Instituto Mexicano del Petróleo, reconocimiento de la Federación Mexicana de Profesionales de la Química, Premio Celanese de Tecnología Química en 1981.

Además, fue incluido al Salón de la Fama para Inventores de la Oficina de Patentes de Estados Unidos, también recibió la presea Estado de México “Ezequiel Ordóñez” en el área de Ciencias y Artes en la modalidad de Tecnología y Diseño en 1985.

En 1986 recibió el Premio Nacional de Química “Andrés Manuel del Río” de la Sociedad Química de México, la Asignación del nombre Dr. Luis Ernesto Miramontes Cárdenas al Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social en Tepic, Nayarit, en 1992.

Datos disponibles en el sitio “explorandomexico.com.mx”, señalan que en el año 2000, la píldora anticonceptiva fue denominada tres veces como una de las invenciones más importantes en los últimos dos mil años por un grupo de personalidad destacadas, incluyendo varios científicos ganadores del premio Nobel.

Tres años después, la noretisterona fue considerada como una de las 17 moléculas más importantes en la historia de la humanidad.

En 2004, su invención fue elegida la vigésima más importante de todos los tiempos, la cual fue organizada por SCENTA, una iniciativa de The Engineering and Technology Board, del Reino Unido.

Un año después, la Academia Mexicana de Ciencias nombró el invento de Luis E. Miramontes como la más importante atribución de México a la ciencia mundial en el siglo XX.

Luis E. Miramontes, quien murió el 13 de septiembre de 2004, en la capital mexicana, fue profesor de la Facultad de Química de la UNAM, director y profesor de la Escuela de Química de la Universidad Iberoamericana.

Subdirector de Investigación Básica del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP); y miembro de diversas sociedades científicas, entre ellas la American Chemical Society, el Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos, el Colegio Nacional de Ingenieros Químicos y Químicos, la Sociedad Química de México, el American Institute of Chemical Engineers y la New York Academy of Sciences.


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