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De acuerdo con un estudio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el agua extraída de los acuíferos Guadalupe-Bañuelos y Benito Juárez excede la norma en la cantidad de metales pesados, principalmente arsénico.

Obra en poder de NTR Medios de Comunicación el más reciente informe de la dependencia federal relativo a las fuentes de abastecimiento de agua potable para la capital y la zona conurbada.

El documento indica: “se detectan en el agua la presencia de elementos tóxicos para la salud, en cantidades que sobrepasan los límites máximos permisibles”.

Asimismo, se expone que en el líquido de cinco pozos del acuífero Benito Juárez se encontraron concentraciones de flúor por encima de la norma y que uno de ellos excede los niveles permisibles de arsénico, según la Norma Oficial Mexicana (NOM).

De acuerdo con documentos de la Junta Intermunicipal de Agua Potable (Jiapaz), obtenidos vía Infomexy que obran en poder de NTR Medios de Comunicación, en marzo de 2015 se determinó que el agua no rebasaba el límite permisible de arsénico, que es de 0.025 miligramos por litro (mg/l), según el mismo texto.

Sin embargo, desde hace más de dos décadas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció que el índice máximo para las concentraciones de ese metaloide es de 0.01 mg/l.

En agosto de 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación(DOF) el proyecto de norma NOM-250-SSA1-2014, el cual dicta que ese límite debe adecuarse a los niveles señalados por la OMS.

Por lo que el agua de dichos sistemas en Zacatecas, según los datos de la Jiapaz, tiene concentraciones de arsénico por arriba de la media que establece la NOM y el organismo perteneciente a la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Los niveles del metaloide estarían rebasados en los sistemas Benito Juárez, que registra 0.0208 mg/l, y Guadalupe-Bañuelos, con 0.0155mg/l.

Además, la Conagua detectó en 1998, mediante varios estudios realizados en ese año, que esos acuíferos contenían concentraciones de metales pesados por encima de la norma para el agua potable que regía en el país desde 1994.

En ese momento, los elementos detectados en el líquido vital fueron fierro, plomo, cadmio, mercurio, níquel y sobre todo arsénico; esta situación se mantiene actualmente.

En ese documento, del que tiene copia NTR Medios de Comunicación, se informa que la exposición aguda al arsénico compromete el sistema nervioso central y el gastrointestinal, además de los conductos respiratorios y la piel.

No obstante, Alma Fabiola Rivera Salinas, titular de la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA) aseveró que la calidad del agua en la zona es buena y que las opiniones en contra no tienen fundamento.

Ello después de que investigadores de la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), aseguraran que el vital líquido proveniente de esos pozos está contaminado.


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