MAGALY ZEPEDA | NTRZACATECAS.COM
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Fresnillo.- El reloj marca las 12 del día y José Manuel Rodríguez Toribio, mejor conocido como El Pistaches, ya tiene el soplete encendido y una pequeña olla sobre el fuego, es justo a esta hora que los habitantes que transitan por la avenida Juárez comienzan a percibir el dulce olor a vainilla y azúcar que los atrae a comprar los cacahuates y nueces garapiñadas que diariamente ofrece sobre esta arteria vial.

Este oficio lo aprendió de un artesano de San Luis Potosí que constantemente visitaba el municipio, con el paso del tiempo forjó una amistad con el susodicho y fue así como, en cada visita, se reunían a elaborar una gran cantidad de estos tradicionales dulces.

Por lo que por más de 25 años las nueces y cacahuates cubiertos de azúcar, agua y vainilla han deleitado los paladares tanto de fresnillenses como de visitantes de Aguascalientes, Zacatecas capital, Durango e incluso migrantes.

Razón por la que Rodríguez Toribio consideró que se siente orgulloso por tener la oportunidad de satisfacer a sus clientes con las golosinas que diariamente prepara y que se han convertido en el sustento familiar y su única fuente de empleo.

“Es un dulce que la gente considera típico de Fresnillo y para mi es una gran satisfacción ver como niños y adultos disfrutan de algo que hago con esfuerzo y amor”, explicó.

Por ello, expuso que espera realizar esta actividad hasta que su salud se lo permita; sin embargo, es una tradición que ha fomentado a sus hijos y su mayor anhelo es que el negocio pertenezca a la familia por generaciones.


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