RENÉ FERNANDO LARA CERVANTES
RENÉ FERNANDO LARA CERVANTES

En México la educación ambiental está muy poco desarrollada, pero puede definirse como el proceso de comprensión y apreciación de la relación del hombre con el medio ambiente, cuyo objetivo es incentivar el uso racional de los recursos naturales y la resolución de problemas ambientales. Sin embargo, la excesiva contaminación y la sobreexplotación de recursos naturales no es algo nuevo, puesto que desde la década de los 80 ambos están reconocidos como retos estratégicos en las diferentes versiones del Plan Nacional de Desarrollo propuestas cada sexenio. Aunque es verdad que a nivel gubernamental el esfuerzo por conservar el medio ambiente no ha tenido un buen desempeño, la ciudadanía que también tiene un rol importante en la materia, no ha mostrado interés suficiente. Según refirió CNN México, a gran parte de los mexicanos no le resulta sencillo entender por qué se debe preocupar por la naturaleza y eso retrasa su capacidad de respuesta.

Para tomar conciencia del problema considérese la siguiente información: de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), en México la población ya rebasa los 120 millones de habitantes. Además, en 2005 los resultados de la Evaluación de Ecosistemas del Milenio (EEM), auspiciada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), determinaron que el 60 por ciento de los servicios de los ecosistemas del mundo están degradados o sobreexplotados. Algunos ejemplos de esta degradación, son la mala calidad del airey una menor disponibilidad de agua en gran parte del país.Por lo tanto, se esperaría una exigencia recíproca más enérgica por parte de los ciudadanos y las autoridades con el fin de crear una política apropiada, sin embargo, eso no es sencillo.

Lo más lógico sería lograr que la sociedad instale de manera efectiva el tema de la degradación ambiental para su tratamiento en los tres Poderes de la Unión. Sin embargo, la ciudadanía está sumida en el obsoleto ejercicio de la construcción de la política, la cual se caracteriza por una constante lucha electoral entre los partidos políticos, y no por el debate de ideas y propuestas de mejora. De acuerdo con El Economista, México llegó a la Cumbre de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible 2015 con un déficit en las metas para garantizar la sustentabilidad ambiental, empero, esto no es ninguna sorpresa. Para lograr la alternancia al desarrollo sustentable es necesario modificar el sistema productivo y hábitos de consumo, situación que hasta la fecha carece de avances.

Un ejemplo es la dependencia de los hidrocarburos como fuente de ingresos del sector público. En este sentido, cabe recordar que los beneficios de la reciente reforma energética se centran principalmente en la explotación de hidrocarburos, no obstante, los ingresos petroleros han ido en picada a lo largo de 2015. Desde la perspectiva social, basta con recordar el desabasto de gasolina vivido hace unos meses en diferentes estados de la república, además, de que el precio de la gasolina ha aumentado considerablemente,la escasez de combustible generó una gran tensión en el país. De haber un interés real por la sustentabilidad ambiental,el debate no se centraría en la tozudez gubernamental de obtener ingresos petroleros ni tampoco en eldescontento generalizado de los mexicanos por el alto costo de los combustibles, sino en el desarrollo de alternativas más ecológicas viables a largo plazo.

Con base en lo anterior, se puede suponer que la educación ambiental en el país es insuficiente pues no ha logrado promover un involucramiento más proactivo para mitigar el deterioro ambiental. Esto debe resolverse, pues la sustentabilidad ambiental no es una papa caliente que se pueda pasar de unos a otros, es tarea de todos.

lararene83@yahoo.com.mx


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