Joaquín González
Joaquín González

Aunque hay quien afirma que el iPad Pro es una muestra más de que la era post-PC está aquí y no dará marcha atrás, la realidad es que esta nueva etapa en la computación aún es un concepto que no termina de convertirse en realidad.

Las razones de mi afirmación son simples, en primer lugar, el concepto de era post-PC se refiere a una etapa en la que los dispositivos que llevamos con nosotros podrán sustituir del todo a las computadoras personales y, hasta ahora, por muy pro que sea la nueva iPad, su funcionalidad es limitada.

Y no es que esta tableta sea un dispositivo inútil, todo lo contrario, sus dimensiones, su potencia de procesamiento y, sobre todo su nueva pantalla y su capacidad de reconocer no sólo el toque de los dedos sino su profundidad y velocidad con precisión, darán paso a nuevas formas de interactuar con el iPad, aún más con la incorporación del lápiz que arquitectos y diseñadores seguro sabrán aprovechar. Sin embargo, esta tableta sigue siendo un dispositivo orientado a cierto sector de profesionales en áreas específicas que carece de la versatilidad de una PC.

No pretendo criticar a Apple en particular, hasta el momento ningún fabricante ha sido capaz de desarrollar un equipo que pueda ser considerado la evolución del PC.

Ni las laptops táctiles con sus modalidades estilo tabletas como la Microsoft Surface ni las tabletas con sus accesorios para parecerse más a las PC portátiles están a la altura del desafío.

¿Qué necesita un dispositivo para ser considerado un exponente de la era post-PC?

Primeramente deben presentar un hardware distinto a lo que conocemos, que nos permita escribir con teclados virtuales y físicos o simplemente con la voz, la era de usar lápices digitales o análogos quedará atrás. Las pantallas seguirán siendo clave, aunque bien podrían proyectarse imágenes en los objetos que nos rodean o en el aire utilizando hologramas.

Estos nuevos equipos requerirán de software especialmente diseñado para aprovechar a fondo las funciones de su hardware y para hacer uso de distintos servicios como las redes sociales, buscadores de información, etcétera.

La era post-PC, desde mi perspectiva, no se fundamentará en los dispositivos, ni en el software que ejecuten o en los servicios a los que se tenga acceso, sino a las tres cosas en su conjunto.

Un buen hardware no es nada sin un buen software, pero ambos serán inútiles sin servicios obtenidos desde la red y que nos brinden la posibilidad de interactuar con cada uno de los habitantes del planeta.

La Internet de las cosas, la computación en nube y las nuevas interfaces que nos permitan interactuar con toda clase de dispositivos serán los pilares de la nueva era de la computación personal, capas sobre las que se construirá el futuro tecnológico de la humanidad y que determinarán hasta qué punto podremos avanzar como civilización en este milenio.

 

Correo: jgonzalez@quddo.com

Twitter: @gilkudik


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