SERGIO SARMIENTO
SERGIO SARMIENTO

“Pensaré que la igualdad ha llegado cuando podamos elegir a cargos públicos a mujeres tan incompetentes como algunos de los hombres que ya están ahí”

Maureen Reagan

Soy un gran admirador de Eufrosina Cruz Mendoza, una mujer que enfrentó la discriminación de un sistema de usos y costumbres que no ha tenido más propósito que negar los derechos individuales de las mujeres indígenas. Quizá usted la recuerda. Eufrosina es la mujer que ganó la elección por usos y costumbres a la presidencia municipal de Santa María Quiegolani el 4 de noviembre de 2007, pese a que no se permitía el voto de las mujeres. Cuando el resultado de la elección quedó claro, los hombres de poder decidieron que no podían entregarle el cargo por ser mujer.

Las autoridades electorales estatales y federales no reconocieron el triunfo de Eufrosina. Los usos y costumbres en Oaxaca habían legalizado la discriminación contra la mujer. Poco importaba que el artículo 4 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos considerara iguales al hombre y la mujer. La discriminación no era legal contra mestizas o criollas, pero los usos y costumbres la hacían constitucional contra las indígenas.

Eufrosina empezó una larga lucha para modificar la constitución oaxaqueña. Sus exigencias y ruegos no sirvieron para nada. Todo el mundo coincidía en la justicia de su demanda, pero no era políticamente correcto cuestionar los abusos y costumbres.

En mayo de 2010 el PAN postuló a Eufrosina como candidata a diputada estatal por vía plurinominal. Ya en el Congreso de Oaxaca, fue presidenta de la mesa directiva. En su gestión logró modificar la constitución oaxaqueña para que señalara, en su artículo 25, que “las mujeres ejercerán y disfrutarán su derecho a votar y ser votadas en condiciones de igualdad con los varones. En ningún caso las instituciones y prácticas comunitarias podrán limitar los derechos políticos y electorales de los y las ciudadanas oaxaqueñas”.

En 2012 Eufrosina fue postulada a una diputación federal plurinominal por el PAN. En el Congreso de la Unión buscó también modificar la Constitución federal y lo logró. En mayo de 2015 se publicó la enmienda del artículo segundo que establece que, independientemente de lo que establezcan las normas, procedimientos y prácticas tradicionales de las comunidades indígenas, se garantiza que “las mujeres y los hombres indígenas disfrutarán y ejercerán su derecho de votar y ser votados en condiciones de igualdad; así como a acceder y desempeñar los cargos públicos y de elección popular para los que hayan sido electos o designados. En ningún caso las prácticas comunitarias podrán limitar los derechos político-electorales de los y las ciudadanas en la elección de sus autoridades municipales”.

Eufrosina no obtuvo sus logros por cuotas de género. Cuando apenas tenía 12 años dejó su pueblo natal para que no la casaran para llevar una vida de esclava como las demás niñas. Vendió tamales para pagarse una educación y se graduó como contadora. Fue maestra y regresó a Quiegolani para ayudar a la comunidad. Ahí se enfrentó a la discriminación de usos y costumbres en la elección de 2007.

En estos últimos meses Eufrosina buscó una candidatura al gobierno de Oaxaca, pero el sistema político la ha descartado una vez más. El PAN llegó a un acuerdo político para que el PRD postulara a un candidato que representara a ambos partidos. Una traición más del PAN a sus principios. El PRD, por supuesto, no quería a una mujer indígena como candidata.

Pero Eufrosina ha demostrado que tiene la capacidad de superar las adversidades. No sorprenderá cuando en el futuro llegue, como Benito Juárez, a ser gobernadora de Oaxaca. Tampoco cuando alcance peldaños mayores en el gobierno federal. Su causa siempre ha sido la correcta.

 

Verdadera igualdad

No creo en las cuotas de género que sólo llevan a cargos de responsabilidad a parientes, amigas y aliadas de los poderosos. Creo en una verdadera igualdad de derechos que permita a las mujeres competir en las mismas condiciones que los hombres.

 

Twitter: @SergioSarmiento

 


Nuestros lectores comentan

  1. Francisco Javier B. L.

    En primera instancia quiero felicitar al señor Sergio por esta excelente nota. Como segundo, una felicitación enorme y sincera para todas las bellas Mujeres que habitan en este mundo, porque sin ellas no estaríamos presentes, en especial agradezco a mi madre (María Luisa B.). Por otra parte, me solidarizo con lo descrito en esta nota, puesto que es una verdadera injusticia el negarle el derecho a la mujer para ocupar un cargo público, pero mas aún, solo por el hecho de ser indígena. Que no olviden los malos gobernantes y todo el sistema burocrático, que por las mujeres están donde están, y que los pueblos indígenas son la verdadera identidad de nuestro país, es gracias a ellos que tenemos una inmensa riqueza. La mujer indígena tiene conciencia social, cuando el gobernante apenas y tiene conciencia o inconsciencia personal y burocrática. P.D. La mujer es el resultado de su lucha incansable.

  2. Si le creemos a Maureen Reagan, entonces tendríamos que aceptar que la igualdad ya llegó a nuestro país, hay muchas mujeres tan incompetentes y corruptas como muchos de los hombres que ya están aquí, para usar sus palabras.