GUILLERMINA MIRANDA | NTRZACATECAS.COM
GUILLERMINA MIRANDA | NTRZACATECAS.COM

Jerez.- Durante gran parte de su vida Francisco Javier Rodarte García no consideró dedicarse a la herrería, pero una vez que descubrió su habilidad, este oficio se ha convertido en una forma de vida.

HERRERO JE (5)

Juan Francisco Rodarte Félix y Roberto Rodarte Rodarte, su abuelo y su padre, respectivamente, se dedicaron a esto, por lo que ‘Paco’, como familiares y amigos lo llaman, creció cercano a un taller, entre cortar, doblar y soldar piezas de acero hasta crear piezas decorativas y de seguridad para balcones, puertas y ventanas.

Fue hasta el año 2000, cuando se involucró y empezó a practicar. Como primer paso, lo pusieron a soldar pequeñas piezas, a crear figuras, y poco a poco se inmiscuyó hasta que aprendió técnicas nuevas y con mayor grado de complejidad.

En menos de un año ya había diseñado y creado unos maceteros, pieza con la que casi todos los herreros empiezan, entonces se dio cuenta de la capacidad que tenía.

Después aprendió a hacer puertas, y con el tiempo incrementó el grado de dificultad, usó otros materiales, aprendió a manipular el hierro forjado para adornar sus trabajos.

HERRERO JE (4)
HERRERO JE (7)Pasó el nivel de hacer puertas, ventanas, balcones y rejas de protección, básicas y que sólo cumplen con el objetivo de la seguridad. Ahora, además, crea hermosas piezas que engalanan cualquier espacio, interior y exterior, como el marco de un reloj hasta complejas flores armadas pétalo por pétalo.

Ante la necesidad, él mismo creó sus herramientas, algunas otras las adquirió de colegas con mayor antigüedad, con tal de materializar los diseños que visualiza.

En la actualidad los ensambles, el plomo, los remaches y su creatividad le hacen compañía en el taller, donde se encuentran infinidad de piezas, aceros de diferentes formas y tamaños, el yunque, la mesa de trabajo y el horno, entre otras cosas.

Su fama la acompaña de calidad, pues afirmó que es uno de los temas más importantes para que los clientes queden satisfechos y vuelvan por más creaciones.

El trabajo es cien por ciento artesanal, incluye paciencia para dar forma, en ocasiones excéntrica, al duro material.

HERRERO JE (3)


Los comentarios están cerrados.