Emilio
Emilio

El fresnillense Colectivo Cuatrocientos Cincuenta ha puesto en jaque a los responsables de coordinar las políticas culturales en el estado y en el municipio de Fresnillo. El colectivo ha organizado conferencias, talleres; presenta libros y recientemente donó libros de escritores originarios de la llamada ciudad más importante del estado. Lo hecho es para conmemorar los 450 años de poblamiento español de la hoy ciudad de Fresnillo.

El cerco lo han podido hacer al estar fuera de las nóminas gubernamentales y con la libertad de cualquier actor cultural. Y lo más: muestran, sin premeditación ni alevosía, cuán diletantes son los responsables de culturizar o gastar los presupuestos de la cultura. Pero como eso ya sabemos…

Va un dato que apabulla: los integrantes del colectivo reunieron libros para donarlos a las dos decenas de bibliotecas del municipio con más recursos económicos. Esta acción generosa los coloca como un poderoso intermediario social y da cuenta de que no se requiere de espectacularización en el mundo de los libros, sino de capacidad para entender que una biblioteca se alimenta con libros.

La acción pone como reto que el Estado, o quien corresponda, adquiera textos y los lleve a las bibliotecas públicas de la entidad. Qué excelente sería que hubiese un número impuesto a la clasificación Dewey con el rubro Zacatecas (autores, temas y ediciones). Pero, en fin…

El viernes fue presentado el libro cumbre de la colección bibliográfica del colectivo: Memoria histórica para conmemorar los 450 años del poblamiento de Fresnillo. Este volumen está integrado con textos de Guadalupe Ortiz Bernal, ella escribe sobre el panteón de la ciudad; Ana Escobedo lo hizo de los británicos en el Fresnillo decimonónico; Alfredo Castellanos participa con el poblamiento de Fresnillo; Héctor Gutiérrez colabora con apuntes de demografía y población negra del siglo 17; Ricardo Ávila Bañuelos interviene con el texto eje del libro Los informantes de las minas de Fresnillo…; otro documento que marca la inflexión en la historiografía del pasado prehispánico es el de Ernesto Alonso Reyes, quien se apunta sobre nómadas y sedentarios en la región.

 

Algo más

La Biblioteca del Camino Real Tierra Adentro, sita en el museo del ex Convento de Guadalupe, recibió, por parte de la familia Sescosse, documentos y libros que fueron de don Federico Sescosse, uno de los últimos defensores acérrimos del patrimonio material de Zacatecas. El hecho es dable valorarlo como un acontecimiento cultural imperecedero, pues los acervos, puestos para consulta pública, renovarán imágenes y guiones sobre el pasado de la región.


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