Alberto Chiu
Alberto Chiu

La decisión de plantear la reestructuración de la actual deuda de Zacatecas, en los términos que lo explicó ayer el secretario de Finanzas, Jorge Miranda Castro, a los diputados locales de la LXII (62) Legislatura, es arriesgada, por decir lo menos. Pero no descabellada, hay que decirlo también. Es una lucha para tratar de “darle un respiro” a las finanzas estatales.

Citado a comparecer ante los representantes populares, Miranda Castro acudió para dar información detallada sobre cómo se compone el Paquete Económico 2017 para la entidad, y explicó uno a uno los conceptos que lo componen.

Muchas de estas explicaciones, sin embargo, cayeron como caen las semillas en terreno árido, pues sin conocimientos técnicos del tema, hubo diputados que sólo atinaban a quedarse mirando con cara de “whaaat?” a todos los datos y cifras meticulosamente detallados. Y sin duda ésa es una enorme desventaja a la hora de analizar, sopesar y valorar una comparecencia como la de ayer.

La discusión que se desató entre legisladores y funcionario se centró, básicamente, en reclamos sobre el por qué no se le dice “deuda” a la deuda, y se convirtió en bandera de la oposición para hacer señalamientos flamígeros que incluyeron menciones de al menos los últimos dos sexenios, en los que Miranda Castro habría tenido algo que ver.

Una discusión sobre “términos”, “conceptos”… pero con relativamente poca profundidad sobre el mecanismo de refinanciamiento de lo que actualmente debe el estado a una sola entidad financiera, el Banco Interacciones, para pasar a deberle a otra(s) institución(es) financiera(s), con las que se contraería un compromiso de pago con mejores tasas de interés, ampliación de plazos y consiguiendo, con todo ello, la posibilidad de tener al menos un poco de liquidez que en este momento no tiene la administración.

Al hablar del refinanciamiento, Miranda Castro, incluso, mencionó a dos posibles instituciones financieras con las que se estaría trabajando para lograr esas mejores tasas y plazos, como Banorte y BBVA Bancomer, lo que deja entrever que todavía está por verse esa posibilidad, y no es aún una negociación concretada.

Sí, de lo que se trata el plan –habría tratado de explicar el tesorero estatal– es de que para el próximo año el pago del servicio de la deuda (así se le dice) no deje ahorcadas las arcas estatales cada mes, ni pongan en riesgo los pagos a maestros, universitarios, becas, proveedores, etcétera, sino que, por el contrario, se pueda disponer de un piquito más de los recursos que ahora se tienen, para ir saliendo de los compromisos fijos. Oxígeno puro, pues.

Pero además, es que la deuda que quedó del sexenio anterior, registrada ante la Secretaría de Hacienda es “inconcebible”, o sea, que es como para no creerse, de lo enorme que es.

Por ello, precisamente, me parece que el plan es arriesgado, sí, pero no descabellado. Según dijo Miranda Castro, no se contratará MÁS deuda, y entiendo entonces que será la misma deuda, pero con otro(s) banco(s) y con mejores condiciones. Si todo le sale como lo planea, es probable que efectivamente disponga de un respiro financiero, mismo que deberá acompañarse de un efectivo esquema de austeridad real y de gasto eficiente, con el consiguiente beneficio para el estado en general.

Me parece que, por lo menos, hay que darle el beneficio de la duda respecto al refinanciamiento de la deuda, con la esperanza de que, efectivamente, consiga las mejores condiciones con las instituciones financieras, a sabiendas de que si no lo hace estará cavando su propia debacle pública… y la del estado al mismo tiempo.

De los otros temas tocados en la comparecencia, como el de los nuevos impuestos, ya hablaremos mañana, pues merecen también mención aparte y análisis más de fondo. Por lo pronto, sólo queda esperar que los diputados locales se preparen lo suficiente para entenderle a este asunto, y no se dejen llevar solamente por lo que dictan sus liderazgos políticos, que de economía y finanzas saben más bien poco.

 


Nuestros lectores comentan

  1. PRESTIGIADO ACADÉMICO

    En efecto, primero es tomar aire y en seguida replantear un esquema de austeridad en la administración real, y reasignación del gasto programable en acciones de gobierno que detonen la actividad económica.
    Por lo demás debe evitarse a toda costa el sobreejercicio de gasto corriente, y el ICA, (incremento de la corrupción aplicada) -Monreal le llama impuesto-
    En el adecuado orden presupuestal y financiero Jorgito se juega su aspiración a ser senador.
    Las finanzas estatales adolescen de un componente. En la representación de Zacatecas en la capital tenemos a un personaje que por provenir del grupo modelo, es muy probable que sea amigo del gobernador, pero que ya demostró en Zacatecas su ineficiencia y su falta de resultados de tal grado que le acható absolutamente el proyecto de gobieno a Arturo Romo.
    Se requiere un perfil de gente mejor relacionada en el ambiente de las finanzas, buen gestor y sobre todo decente.
    Qué administrará Jorgito si no consigue dinero?
    De seguir así las cosas no será tan exitoso como con Amalia.

  2. JOSE ESCOBEDO DOMINGUEZ

    ESTIMADO BETO TE RECOMIENDO ANALIZAR EL IMPUESTO SOBRE LA UAZ, EL QUE TIENES QUE PAGAR SOBRE OTROS IMPUESTOS. ¿ESO ES VÁLIDO, PAGAR UN IMPUESTO POR PAGAR OTRO IMPUESTO? ES PREGUNTA.