Bastante empañada, dicen que salió la ceremonia oficial de entrega del Premio Estatal del Deporte 2016, realizada ayer en el Palacio de Gobierno, en medio de protestas en contra del titular del Incufidez, que ya no sabe cómo dejar más mal parado al góber Alejandro Tello.

Según cuentan los chismosos, durante el evento Adolfo El Patas Márquez fue recriminado acremente por padres de familia y deportistas de varias disciplinas a los que les ha quitado espacios y les ha tratado así, con las patas…

Salieron a relucir pancartas con leyendas que exigen su salida del instituto, y otras que piden les regresen los espacios… al final, cuentan que el góber Tello nomás le dijo a El Patas algo así como “no creas que está fácil”… y dicen que sonó a advertencia. Seco…

Pero quien dicen que acabó ayudándole a El Patas a ponerle la cereza al pastel de la inconformidad, fue la flamante y cansada, cuentan– secretaria general de Gobierno, Fabiola Gilda Torres, cuando canalizaron a los inconformes con ella.

Palabras más, palabras menos, padres de familia y deportistas cuentan que recibieron de ella no una atención, sino más bien se sintieron malmodeados porque nomás los regresó a que se arreglaran ellos y sus diferencias… ¡con El Patas! O sea, como si no los hubiera atendido.

Por esas situaciones y por esos funcionarios, dicen cada vez más en los pasillos del gobierno, es que la imagen afable del góber Tello se deteriora, cada que uno de sus subordinados se trepa en un ladrillo y se olvida de que son ser-vi-do-res. ¡Mejor no me ayudes, compadre!

En estos últimos días de semestre universitario, ha empezado a circular un rumor –bastante fundado, dicen– acerca de que muchos estudiantes que vienen de diversos municipios tendrán que cambiar su lugar de residencia en la capital del estado.

Según cuentan las malas lenguas, a partir de enero muchos tendrían que ocupar las habitaciones del Hotel Chulavista, y señalan que el origen de esta decisión la tendría ¡el mismísimo Alfredo Femat Bañuelos!

Los viperinos aseguran que Femat es muy cuatacho del dueño de ese hotel, y que se trataría de devolución de favores, pues ahí realizaba el ex rector todas sus reuniones del PT cuando quería asumir el poder del partido. ¿Unas por otras?

Hasta donde dicen que saben los chismosos, los más perjudicados en este movimiento serían, lamentablemente, los propios estudiantes que ahora quizá tendrían que gastar –además de su cuota de manutención– en más transporte público.

Y por si fuera poco, esos mismos chismosos agregan que dicho negocio no tiene ni la mejor ubicación ni la mejor fama, y que quienes resultarían todavía más perjudicadas serían las jóvenes estudiantes foráneas. Preocupante…

A tal grado dicen que es el compromiso del también ex diputado pluri del Partido del Trabajo, que ya hasta le pusieron al hotel un mote ominoso, pues en vez de Chulavista, ya le dicen el Hotel Fematista. ¿Será cierto todo eso? Mmmm…

 


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