ALBERTO CHIU
ALBERTO CHIU

Ayer escribí, en estas líneas, que comparto la idea de que hay que pasar de la protesta a la propuesta, tal como exigen ya algunos analistas, al tratar el tema del llamado gasolinazo y las repercusiones que ha tenido en la sociedad que en estos días se manifiesta en contra. Pero quizás tendríamos que dar un paso atrás para tener un panorama más amplio de lo que la sociedad le exige al gobierno, no sólo en los temas coyunturales como el de las alzas en productos o en impuestos.

Según una de las más recientes encuestas del Inegi, la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), los tres principales problemas que le preocupan a la ciudadanía en nuestro país son, en orden de incidencia, la inseguridad y delincuencia, la corrupción, y el desempleo. Sólo por citar las primeras tres problemáticas más señaladas por los mexicanos.

Así que no estaría mal, aprovechando ya que estamos en época de exigirle a los gobiernos, demandar que éstos nos expliquen a los ciudadanos, con pelos y señales, ¿qué están haciendo en cada uno de esos rubros, o qué planean hacer en este año?

Si los ciudadanos tienen como costumbre, al inicio de cada ciclo anual, hacer una lista de propósitos –aunque muchos ni se cumplen–, desde levantarse más temprano o alimentarse mejor, o bajar de peso, o cumplir ciertas metas, ¿hará cada gobierno una lista parecida en torno a las principales necesidades sentidas de la población?

En materia de inseguridad y delincuencia (según el Inegi, la necesidad más sentida), es obvio que el estado de Zacatecas no está fuera del estatus que ya parece una generalidad en el país. Las cifras de asesinatos, extorsiones, secuestros y demás delitos relacionados con la delincuencia organizada van en aumento, y no parecen tener un fin cercano. Y si a eso le sumamos la pobre o limitada actuación de las corporaciones policiacas, e incluso los escándalos en los que las mismas se han visto envueltas, pues menos aún.

En el tema de la corrupción, ya ni digamos que la cosa está que arde. Son tiempos en los que vemos, incluso, que hay gobernadores “en fuga”, siendo buscados por la justicia mexicana; otros, señalados permanentemente por sectores de la población por haberse presuntamente beneficiado de manera personal del erario, y una enorme decepción porque día tras día se conocen más y más noticias sobre actos de corrupción en todos los niveles de la administración pública.

Y en el caso del desempleo, la situación empeora cuando nos enfrentamos ahora a escenarios de carestía, encarecimiento de precios, desabasto temporal de insumos, etcétera. Resulta casi imposible, para muchos, alcanzar a sostener a la familia donde no hay trabajos, lo que les obliga, en casos extremos, a emigrar de su lugar de origen o, en el peor de los casos, engrosar las filas de la delincuencia, aumentando así –en un ciclo vicioso– el porcentaje de la población que ve con preocupación cómo crece el primer factor señalado, el de la inseguridad y la delincuencia.

Pero bueno, ya que estamos todavía a inicios de este año 2017, me parece que es oportuno empezar a exigirles a los gobiernos (a todos) que por favor nos expliquen qué y cómo harán para enfrentar cada uno de esos desafíos. La sociedad necesita (merece) conocer también qué están preparando para tratar de dar solución a cada uno de esos elementos que nos preocupa.

Y por si fuera poco, no estaría mal que de una buena vez se aventaran también a explicarnos cómo plantean resolver los asuntos como el de la deuda de la UAZ, el conflicto en Salaverna, el déficit educativo de los maestros de la Seduzac… y así sucesivamente.

A decir de ciudadanos preocupados por lo que pasa en Zacatecas, ya fueron muchos días de silencio que, esperamos, hayan aprovechado para las labores de planeación y elaboración de estrategias para enfrentar todas esas problemáticas, y es tiempo ya de que nos den una respuesta. O muchas.

 


Los comentarios están cerrados.