KAREN CALDERÓN, SAÚL ORTEGA
KAREN CALDERÓN, SAÚL ORTEGA

Óscar Rodríguez Aguirre, docente e investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), consideró que, a cien años de la firma de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, ésta se ha reformado sólo para beneficio de un tema económico y, por lo tanto, rebasa los intereses del país.

Por ello, a decir del académico, se necesita una nueva Constitución, que se adapte a las necesidades de la sociedad civil o que cumpla de acuerdo con lo que está mandatado y no sólo a favor de quienes están en el poder.

Rodríguez Aguirre expuso que las reformas realizadas a partir de los años 90 “han sido para el beneficio de la clase económica y política, por lo que se ha dejado de aplicar y perdiendo su esencia para lo que fue redactada”.

Sin embargo, advirtió que, aun cuando es necesaria una nueva Constitución política y se cuenta con un ordenamiento jurídico, no es posible su elaboración porque la Carta Magna tiene un carácter de inviolable.

Por ello, Óscar Rodríguez reiteró que “lo que se necesita es regresar a esa aplicación adecuada, a una forma de gobierno, donde la norma se aplique desde un ámbito social y no entre intereses económicos y políticos”.

El especialista detalló que otro de los problemas que enfrenta la Constitución de 1917 en la actualidad “es el poco conocimiento de la población sobre su contenido y manera de aplicación, lo que trae como resultado su no aplicación, y es aquí donde surge un tercer problema”.

Rodríguez Aguirre explicó que este tercer conflicto de la Constitución es la aplicación errónea de cada uno de los artículos, “lo que ha permitido a la clase política que la modifique de manera constante para beneficio de unos cuantos y no de una sociedad, perdiendo el sentido del trabajo de los constitucionalistas”.

El universitario expuso que, por ello, “el problema en 2017 no es la Constitución, sino quién es el encargado de aplicarla”.

Óscar Rodríguez agregó que las 495 reformas que ha sufrido la Carta Magna en estos cien años “han sido para que el sector político tenga un manejo de las leyes a su favor y aplicarla… Desafortunadamente, el Estado se ha olvidado del encuadre social”.

Por ello, reveló que es necesario contar con personas en todas las corporaciones que aplican la norma, que tengan el conocimiento para aplicar una ley, “sin importar el rango social de la persona a la que se aplicará”.

El investigador de la UAZ precisó que esto es una cuestión de voluntad política de todos los partidos, en particular de los de oposición, “porque si el PAN, PT, PRD y Morena dicen: ‘que aplique la ley de manera adecuada’, entonces, será un compromiso que debe cumplirse”.

Rodríguez Aguirre añadió que, para lograrlo, además, es necesaria una educación constitucional desde el nivel primario para conocer los derechos y obligaciones, rescatar el respeto a los símbolos patrios y tener el conocimiento de que se debe aplicar la ley.

“Por todo esto, en 2017, la Constitución creada en 1917 es funcional para México, lo que se necesita es hacer una aplicación real de cada uno de los artículos que en ella emanan, castigar a quien se debe castigar y, sobre todo, volver a ver a una sociedad y no sólo a la clase económica y política”, asentó el especialista.


Nuestros lectores comentan

  1. Margarita Huizar Carranza

    Excelente la opinión del Dr. Rodriguez Aguirre, es una aportación para tomarse en cuenta.

  2. Jorge Fernández Flores

    Excelente el estudio de nuestra carta Magna, tenemosque revisarla y modificarla obligando a que se aplique de manera correcta.