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México.- Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) diseñaron un algoritmo que permite atacar de forma óptima y desmantelar cualquier tipo de red que suponga una amenaza, sea ésta física o virtual, como lo pueden ser, las redes vinculadas al crimen organizado y al terrorismo de corte yihadista.

Se inspiraron en el comportamiento social de las colonias de abejas y la herramienta diseñada detecta e identifica de manera automática cuáles son los actores o nodos más peligrosos dentro de una determinada red social.

Además, determina las relaciones de gran interconexión entre ellos, lo cual puede ayudar a la policía para decidir y actuar de la forma más eficiente posible.

“Las abejas forman sociedades bastante bien organizadas, en las que cada integrante adquiere un papel específico. Principalmente, existen tres tipos: las abejas exploradoras, que buscan las fuentes de alimentación; las trabajadoras, que recolectan; y las supervisoras, que esperan en la colonia”, explicó a Canal, la web de difusión de la universidad, Manuel Lozano Márquez, del departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial.

Entre esos tres roles se establecen procesos de comunicación e intercambio de datos que hacen que el rendimiento global de la colonia sea muy rentable.

Con el objetivo de encontrar planes efectivos y eficientes para desarticular redes, los científicos de la UGR simularon este comportamiento por medio de abejas artificiales.

Los resultados de los experimentos indican que la técnica propuesta mejora significativamente, desde un punto de vista estadístico, a la estrategia clásica de ataque y desmantelamiento de redes sociales.

Muchos sistemas complejos de interacción ligados a la naturaleza y relacionados con los humanos se estructuran en forma de red compleja, es decir, están constituidos por una serie de actores que se relacionan entre sí.

Un ejemplo son las redes sociales: algunas redes son perniciosas, debido a su potencial para causar daño sobre personas, infraestructuras críticas e intereses económicos.

El método clásico para desfragmentar una red consiste en identificar sus actores principales y actuar sobre ellos. Sin embargo, esta estrategia no asegura que la red resultante esté totalmente desprovista de poder organizativo y de reconstrucción para seguir produciendo daño.

“Realmente, para conseguir la desarticulación más efectiva de una red es necesario desarrollar y poner en funcionamiento un proceso de optimización que analice multitud de situaciones y seleccione la mejor opción en el menor tiempo posible.

“Algo similar a lo que hace un programa de ajedrez al identificar, predecir y comprobar los posibles pasos o caminos que se pueden producir en una partida de ajedrez a partir de un movimiento y momento dado”, añadió otro de los autores del trabajo, Humberto Trujillo Mendoza, del departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento.

Además, este grupo de investigación trabaja en el desarrollo de otros algoritmos parecidos al descrito pero ahora para determinar los nodos de la red social con los que determinados “infiltrados” deben relacionarse, con el objetivo de incrementar la cantidad y la calidad de la información recabada para mejorar el conocimiento de las relaciones entre el resto de actores y, así, optimizar su desmantelamiento.


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