¡Uy!, no es que los chismosos quieran echarle leña al fuego, pero luego de que el senador José Marco Antonio Olvera Acevedo (Pepe Olvera, pa’ los cuates) rindiera su informe de actividades legislativas ayer, comenzaron las víboras a chillar.

Unos destacaban que estuvo muy bien acompañado, con harta gente de todos los sectores del PRI, con la presencia de legisladores federales, locales, la dirigencia estatal de su partido y presidentes municipales

Y otros, con bastante sorna, sólo hicieron eco de que faltó uno muy importante: ¡el góber Alejandro Tello Cristerna, gracias a quien Pepe Olvera es senador, porque era su suplente! Seguramente andaba dando la batalla más importante por Zacatecas, dicen. ¡Ah, raza!

Y ya que en el frasco de veneno cayeron los legisladores federales, ayer, quien también se llevó la plana en chisme fue nada más y nada menos que ¡Claudia Corichi García! Según los chismosos, la diputada federal se descoció, y gacho, ¡contra Guillermo Huizar Carranza!

Quién sabe qué le habrá hecho el contador, o si se trate de una revancha por aquello de que Huizar intentó “meter a la cárcel a Amalia García”, como él mismo lo dijo hace unos seis años, pero la hija de la ex gobernadora se le fue al cuello.

Dicen que en una publicación en su feisbuc, tildó al ex funcionario del gobierno alonsista de pulga, basura, mentiroso, corrupto, amigo del poder y del dinero, inmoral y poco-hombre. Y casi dijo que cuando la saluda, a ella le da guácala. ¡Ups y recontra-ups!

Aunque las cosas en la Legislatura local también se empiezan a poner calientitas, y no sólo porque no se ve que den una los diputados con el asunto de la controversia constitucional que les enjaretó la Presidencia de la República.

Ahora corren en los pasillos del Congreso los chismes acerca de las muy constantes visitas de Leticia Catalina Soto Acosta a la sede de ese Poder, y sus reuniones con el secretario general, Cuco Medina. ¿Qué tramarán?

Según algunos chismosos muy aventurados, podría tratarse de que la ex procuradora Soto Acosta está por convertirse en la nueva titular del área Jurídica del Congreso. Según otros más insidiosos… en la secretaria general. En una de ésas, capaz que ya hasta le entregaron la oficina, pero no lo han anunciado. ¿Será?

Y, de plano, volvieron a las andadas. A nombre de sus agremiados en el sindicato minero que preside, Carlos Pavón Campos ahora retó a que le comprueben el dicho del diputado Carlos Peña Badillo, de que ellos han agredido.

Claro, no sólo se lo mandó decir a Peña Badillo, sino también a todos los legisladores locales del PRI, del Verde y del Panal –o el partido de la PeNA, como insisten en llamarle– que equipararon a los mineros con “grupos de choque”.

Como si fuera poco el tener que esperar la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la controversia constitucional, los chismosos dicen que parece que a nuestros diputados les divierte más estar picándole las costillas a los ya enojados mineros. El cuento de nunca acabar…


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