NATALIA PESCADOR | NTRZACATECAS.COM
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Pablo Hermoso de Mendoza debutó en 1983 como rejoneador en el tentadero de Virgen de Cueva, en la localidad navarra de Viana, contando con un sólo caballo, Cafetero, ante una vaca vieja ya retentada. Ese año marcó también su presentación en la plaza de su ciudad natal, Estella, matando un novillo durante los festejos celebrados con motivo de las fiestas patronales.  Su presentación en una plaza importante se dio el 6 de octubre de 1985, en una novillada en la Monumental de Pamplona.

La alternativa llegó en Tafalla, el 18 de agosto de 1989, teniendo como padrino a Manuel Vidrié y como testigos a Curro Bedoya y Antonio Correas. Tras años de lucha y esfuerzo, en 1995 Hermoso de Mendoza conquistó a las aficiones de Sevilla y Madrid, continuando a ese ritmo hasta que en 1998 decidió cruzar el atlántico, presentándose en las Ferias del Señor de los Milagros en Lima, Perú, y en la de Jesús del Gran Poder en Quito, Ecuador.

Con más fuerza regresó a España, y fue la tarde del 25 de abril de 1999 cuando vivió uno de los días más memorables de su carrera profesional, pues salió a hombros por la Puerta del Príncipe de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, después de haber cortado un rabo.

Ese mismo año regresó a América para fincar su primera temporada en México, haciendo el paseíllo en el Coso de Insurgentes el 14 de noviembre de 1999, con el corte de dos orejas y saliendo a hombros.

La afición dimensionó su toreo el 5 de febrero de 2000, día en el que cortó un rabo.

Este triunfo, junto a los de Sevilla y Madrid, convirtieron a Pablo Hermoso de Mendoza en el único torero que ha conseguido abrir las tres puertas grandes más importantes del escenario taurino en un mismo año.

Desde entonces, Hermoso de Mendoza lidera el escalafón tanto en América como en Europa, considerado el máximo exponente del rejoneo mundial. Su presencia en la Temporada Grande de la Plaza México marcó el inicio de una fuerte campaña por suelo azteca, en la que mantiene su gran nivel.

“De mi actual campaña en México resaltaría el ambiente de todas las corrida, me sorprende como sigue viva esa llama del público mexicano conmigo, algo que agradezco enormemente, de corazón. En mi paso por la Plaza México logré una faena muy trabajada, exigente, conseguí darle la vuelta a un toro que no era fácil; en Guadalajara también conseguí otra faena importante y las cosas siguen dándose de buena manera, y aún no llevamos la mitad de la temporada, pero el balance para mí es muy bueno”, compartió Hermoso de Mendoza en entrevista para NTR Medios de Comunicación.

Con el éxito por ruedos mexicanos, Hermoso de Mendoza visualiza también prometedora su campaña europea, en la que ya confirma su presencia en Lisboa, Madrid y Jerez, en espera de sumar poco más de 30 festejos.

A la vuelta de la esquina, el 15 de marzo, Hermoso de Mendoza compartirá el ruedo con su hijo Guillermo y “veré como se medirá profesionalmente, entonces quedará esperar a que llegue noviembre y cumpla 18 años para que se dedique de lleno a esto”, expresó.

Hermoso de Mendoza aseguró que la despedida de los ruedos no la visualiza cercana, pues ahora “estoy viviendo años dorados, el caminar de mi hijo es lo que marcará mi adiós, si a la mejor me veo representado en él y puedo canalizar todas mis ganas, sería algo que pueda acelerar mi despedida, pero de momento no veo por ningún lado decir adiós”, reconoció.

Finalmente, Hermoso de Mendoza dijo que llegar a este momento de su vida personal y profesional es gracias a “una pasión desmedida por el mundo del toro y del caballo, además del sacrificio en los entrenamientos. Lo que se ve en la plaza quizá es la parte menos sacrificada, porque después, cuando llegas a casa son nueve horas de trabajar diario, entrenar, buscar caballos nuevos que te aporten nuevas ilusiones, siempre es necesario regresar el espectáculo”, afirmó.


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