NATALIA PESCADOR
NATALIA PESCADOR

En el segundo festejo de la temporada denominada “Sed de Triunfo”, se vivió una tarde con diversos matices, que estuvo marcada por la presentación de los toros de la ganadería tlaxcalteca de Piedras Negras, cinco toros aplaudidos en el arrastre, y la salida al tercio del ganadero Marco González, recompensaron así la ausencia del hierro por más de dos décadas en la Plaza México.

En esta corrida, destacó la actuación del zacatecano Antonio Romero, quien dejó buenos momentos con el cuarto de la tarde, toro que le hirió, por lo que no pudo darle muerte. La voluntad de Antonio García “El Chihuahua”, Juan Fernando y Mario Aguilar, también quedó de manifiesta en una tarde en la que todos se han ido de vacío.

“Legendario”, de 481 kilos, de la ganadería de Piedras Negras, fue el que abrió plaza, correspondiendo a Antonio García “El Chihuahua”, quien saludó por verónicas, rematando con una media.

El diestro ejecutó un vistoso quite por navarras, y llegó con solvencia a cubrir los tres tercios, dejando tres buenos pares, y siendo ovacionando con el tercero que fue al violín. Con la muleta, trazos aislados, en los que buscó estar por encima de las pocas opciones que ofreció el de Piedras Negras. El diestro pasaportó al primer viaje y se retiró en silencio.

El segundo del festejo llevó por nombre “Artillero”, de 497 kilos, al que el regiomontano Juan Fernando saludó por verónicas. Desde salida, el toro de Piedras Negras mostró su genio, tirando derrotes, con embestidas ásperas, llegando con la muleta firme el torero que lo llevó con solvencia, buscando el lucimiento por el pitón derecho.

Tomó el engaño con la mano izquierda, y plasmó algunos muletazos aislados, debido a la poca colaboración del astado. Estuvo errático con el acero, escuchando dos avisos y pitos.

“Ranchero”, de 465 kilos, para Mario Aguilar, fue el tercero del festejo, un toro serio con el que no terminó por acomodarse con el capote, pero con la muleta, el de Aguascalientes encontró el pulso con dos tandas de calidad por naturales, con temple, y sabor, que le permitieron estar y transmitir al respetable. Desmayando la muleta, templando la embestida, continuó con una serie más ante el toro de Piedras Negras que tuvo calidad.

Los pasajes han sido aislados, pero con rotundidad, sin embargo, estuvo errático con la espada, escuchó dos avisos y se retiró entre palmas.

“Caporal”, de 526 kilos, cuarto del festejo, para el zacatecano Antonio Romero, que saludó con una larga cambiada de rodillas, para después de pie, recrearse por verónicas.

Brindó su faena al ganadero de Piedras Negras, Marco González, para después, en el centro del redondel ligar tres cambiados por la espalda, mostrando determinación, corriendo la mano diestra en una primera serie, el martinete y el remate con el peso de pecho.

Por el mismo pitón, corrió la mano, llevando la muleta con la mano muy baja, teniendo además la colaboración del astado. Cuando la faena iba a más, Romero fue prendido, cayendo herido, y siento atendido en la enfermería de la Plaza México. Como primer espada, dio muerte al ejemplar “El Chihuahua”.

El jurado calificador, determinó que Antonio García y Mario Aguilar, lidiarían quinto y sexto, correspondiendo entonces a “El Chihuahua”, lidiar a “Agradecido”, de 522 kilos, con el que volvió a poner la voluntad, buscando el lucimiento con el capote, y en la colocación de las banderillas, y con la muleta logró extraer pocos muletazos, pero siempre dejando en claro el esfuerzo. Falló con la espada y dividió opiniones.

“Mandamás”, de 465 kilos, fue el cierra plaza, correspondiendo al diestro hidrocálido Mario Aguilar, con el que se mostró voluntarioso de principio a fin, siendo éste un toro de justa fuerza que se acabó con prontitud, retirándose en silencio.

Ficha: Segunda corrida de la temporada “Sed de Triunfo”, en la que se lidiaron ejemplares de la ganadería de Piedras Negras, de correcta presentación y de juego variado. Antonio García “El Chihuahua”, silencio, y división en el quinto. Juan Fernando, pitos tras dos avisos, Mario Aguilar, palmas tras dos avisos, y silencio en el sexto. Antonio Romero, cornada y no pudo matar al cuarto de la tarde. Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria de los matadores de toros Chucho Solórzano, y Mauro Liceaga, así como del ganadero Jorge Barroso, y el monosabio Gabriel Zepeda, quienes esta semana se adelantaron en el camino.

La valoración previa del cuerpo médico que encabeza el doctor Rafael Vázquez Bayod, en torno al estado de salud del matador de toros Antonio Romero, fue el siguiente:

“Cornada grave ano rectal, profunda, que desgarra desde el esfínter anal hasta el colon; aún no se puede determinar la profundidad de la cornada, pero es grave y pone en peligro la vida. Será trasladado al Hospital Mocel para ser atendido por el cuerpo médico y un cirujano de colon y recto”


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