ALBERTO CHIU | NTRZACATECAS.COM
ALBERTO CHIU | NTRZACATECAS.COM

Esta semana será, para muchos universitarios, una semana prácticamente “perdida”, debido a la combinación de factores como el día de descanso obligatorio que se cubrió este lunes pasado, y luego el paro de labores por parte de profesores del SPAUAZ llevado a cabo ayer miércoles. Sin duda, muchos estudiantes provenientes de los municipios del interior prefirieron no venir a clases de martes, jueves y viernes.

Pero tal como lo dicen algunos analistas universitarios, la afectación de una semana así no sólo tiene efecto en los estudiantes o en las clases que son suspendidas, sino que económicamente representan también pérdidas concatenadas en negocios de comida, en transporte público, en alojamientos, etcétera. En todas aquellas actividades económicas que se sostienen, en buena parte, por el flujo de estudiantes.

No será ni la primera ni la última vez que esto suceda, y creo que aunque el derecho y la libertad de manifestarse de los profesores –o de los trabajadores, es casi igual– debe estar garantizado, también deberían buscarse los mejores mecanismos que garanticen que la educación de nuestros jóvenes universitarios no se verá trastocada.

Sobre la UAZ, muy a menudo nos topamos con comentarios denostadores acerca de que ahí ni se estudia, que son demasiado frecuentes los paros, que se busca cualquier pretexto para suspender las clases, etcétera. Comentarios que recalan en la sociedad y que generan una suerte de rechazo hacia la máxima casa de estudios del estado.

A mi parecer la Universidad Autónoma de Zacatecas debería de erigirse en el baluarte indiscutible de la educación superior, y darse a conocer más por todos los logros que tiene (que los tiene, es innegable) ya sea en investigación o en sus propios valores académicos, y no tanto por sus escándalos internos, los esbozos de la corrupción que la corroe, o las luchas políticas entre facciones que la hacen parecer más una institución política que educativa.

De por sí la situación interna de la UAZ, en estos momentos, se percibe crítica tanto por sus broncas financieras, como por la aparente “ingobernabilidad” en la que se mueven muchas unidades académicas, la denunciada falta de liderazgo del rector Antonio Guzmán Fernández, y su cuestionado equipo de trabajo, como para no tener siquiera un plan contingente de recuperación de clases.

Ante ello, hace falta que la propia comunidad universitaria, en la que hay expertos en muchas áreas, gente valiosa y propositiva, se unifique en torno a su función y objetivo social fundamental. Que recupere todas las glorias de sus estudiantes y sus profesores, y las proyecte para contrarrestar, al menos, la mala imagen que se ha venido gestando.

Pero además creo que es momento de que todos esos mismos agentes valiosos que hay en la Universidad hagan a un lado los intereses de grupo o facción, y antepongan a la alma máter frente a cualquier intento de sumisión político-partidista, para entonces sí dedicarse de lleno a la ciencia, la cultura, el conocimiento.

Ya será labor del rector hacer su tarea en cuanto a la gestión de recursos, a los procesos de acreditación de los programas académicos, a recuperar el control de la educación universitaria… en otras palabras, se necesita que demuestre ya liderazgo y mando, pues de lo contrario seguirá ocurriendo lo que vemos ahora: peleas internas que hacen pedazos a la UAZ y a su prestigio.

Podrán venir todos los paros que los maestros y los trabajadores consideren pertinentes para exigir el cumplimiento de sus reclamos (justos o no, ya se verá), pero lo que no se pueden permitir los universitarios es seguir perdiendo tiempos, días de clase, en aras de la lucha política interna que, lamentablemente, muchas veces sólo refleja qué clase de “carne de cañón” se prepara ahí para las contiendas políticas.

 


Nuestros lectores comentan

  1. JOSE ESCOBEDO DOMINGUEZ

    EL ÚNICO CAMINO QUE TENÍA LA UAZ PARA SU CRECIMIENTO PROPIO, SE LO ACABARON EN LA ANTES PRESTIGIADA FECA. LO MISMO QUE TAMBIÉN SEPULTARON EL POCO PRESTIGIO QUE LE QUEDABA. TODO POR LA AMBICIÓN DE UNOS POCOS, QUE TAL PARECE, ALGUNOS SON LOS MISMOS QUE HAN DEPREDADO LOS PRESUPUESTOS DE ESTE ZACATECAS QUE TIENE EL MALEFICIO DE SER DIRIGIDO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, POR CORRUPTOS. Y SU POBREZA SIGUE CRECIENDO; Y ESTE PUEBLO LLENO DE JÓVENES Y VIEJOS SIN FUTURO, NO OBSERVA NINGUNA ESPERANZA NI NADA QUE LO ALIENTE.