De mal en peor
Dicen que en la administración ya no saben si reír o llorar. Y es que todavía no salen de una, cuando ya están adentro de otra. Ahora resulta que el Municipio aún y con todas las deudas que tiene, se ve obligado a cubrir las de otros.

En días recientes, la directora del Siapasf, Laura (ita, para las cuatas) Herrera, dijo que el Municipio debía pagar por los derechos de extracción de agua (les echó la bolita), lo que no contó es que deben hacerlo porque el organismo que ella dirige (muy mal, dicen los chismes) no tiene para cubrir dichos gastos.

Lo peor de la situación es que la Federación ya ni sufre ni se acongoja, sino que sólo retira de las participaciones que le otorga al Municipio (se cobra a lo chino) y el ayuntamiento se queda sin recursos que ya tenía destinados para otros asuntos.

 

Vista gorda
Dicen los chismosos, que como es típico de Laurita, para evitar involucrarse, a todo aquel que le pregunta cuánto debe y por qué, de inmediato los manda con la tesorera María Gabriela (ita, para las cuatas) Rodríguez.

Mientras Laurita se hace de la vista gorda, Gabita debe hacer circo, maroma y teatro para cuidar los recursos del Municipio (¡Ay ajá!). Cuentan en los pasillos (de la presidencia, ya sabe) que más allá de una rivalidad por zafarse de la responsabilidad, lo que busca Laurita es hacer quedar mal a la tesorera, pues no le cae del todo bien, debido a que sus raíces son de izquierda.

Tanto odia a los de izquierda la directora del Siapasf, que aun cuando en la zona norte de la ciudad tienen años suplicando por agua potable, prioriza el que las pipas del organismo abastezcan a sus amigos que habitan en colonias de alto nivel socioeconómico que aquellos que viven en la periferia de la ciudad (que racista).

 

Reaparecen
Y cuando todos en El Mineral creían que los mineros se habían sumergido en las entrañas de la tierra (para trabajar), este miércoles reaparecieron y con pilas recargadas (así dijeron). Esta vez no fue en un evento del alcalde (menos mal), sino en uno en el que participaría la diputada Guadalupe (Lupe para los cuates) Flores.

Con pancartas y megáfonos, llegaron los mineros al evento, listos estaban para gritarle sus verdades a la legisladora, cuando alguien les dijo que Lupe había preferido no asistir (le sacó…). Pero dicen los chismosos que todo fue una mentira.

Resulta que una vez que los asistentes de la legisladora recorrieron el área a varios metros a la redonda y pidieron a los medios de comunicación se retiraran del lugar (pues Lupe no quería prensa), arribó en su súper camioneta, se bajó, se tomó la foto y se fue.


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