Ofendidos
Hay regidores que andan de mírame y no me toques, y mucho menos les hagan una crítica, pues aquel que se atreva y sea trabajador del ayuntamiento, rápidamente mandan un oficio a Recursos Humanos solicitando sea dado de baja y pida una disculpa pública a estas “finísimas” personas (se vale soñar).

En esta semana más de dos trabajadores recibieron un oficio de Recursos Humanos, mismo que iba firmado por el regidor independiente (¿de quién?) Raúl Ulloa, el more-priísta Rubén Méndez (y vendedor de autos chocolate), argumentando que, a través de sus redes sociales, se referían a ellos y al Municipio de manera despectiva, ¿perdooon?

¿Y la libre expresión, y la trasparencia, y la tolerancia, dónde quedan?, es la pregunta que se hacen en los pasillos de la presidencia, donde ya más de uno tiene temor a publicar algo en su face, pues no vaya a ser que los ediles se sientan aludidos u ofendidos.

 

Conspiración
Cuentan los chismosos que para hacer lo que hicieron Raúl Ulloa y Rubén Méndez, a través del famoso grupo de WhatsApp que tienen los ediles (y algunos infiltrados), se requiere de poca vergüenza, pues pidieron al resto de los regidores que apoyaran la petición para lograr que corran a sus agresores.

Obvio, conociendo la incongruencia con la que actúan el independiente y el more-priísta, sus compañeros ediles se limitaron a dejarlos en visto, ¡ups! No conformes con hacer la petición a Recursos Humanos, dicen que se apersonaron con los jefes directos de los trabajadores y les pidieron que se sumen a su petición, pero encontraron la misma respuesta que con el resto de los regidores.

Se dice en los pasillos (de la presidencia, ya sabe), que encontraron a un aliado, quien decidió decirles a los ediles que tenían toda la razón y es nada más y nada menos que El Prepotente secretario de Gobierno, Daniel Isaac Ramírez, mismo que anda de lleva y trae entre los de oposición y el equipo más cercano al alcalde.

 

Karma
Tremenda vergüenza le hizo pasar el alcalde José (Pepe para los cuates) Haro al independiente (¿de quién?) Raúl Ulloa, durante la última sesión de cabildo, en la cual el presidente municipal también dio muestra de que no soporta la crítica y mucho menos los cuestionamientos de algunos funcionarios.

Resulta que los regidores Raúl Ulloa, Jesús (Chuy Calcuta, para sus fieles) Badillo y Jorge Luis Guzmán, le cuestionaron sobre el cobro de saneamiento de aguas residuales y el aumento salarial a los trabajadores sindicalizados y, sin ninguna pena, Pepe Haro los dejó con la palabra en la boca frente a los otros regidores y la población que se encontraba en la sesión.

Cuentan los chismoso que al estilo autoritario, ante los insistentes cuestionamientos, aun cuando los regidores casi se paraban de cabeza, el alcalde los ignoró y dio por terminada la sesión, no sin antes recomendarles que para que aclaren sus dudas se pongan a trabajar en sus comisiones, pues es en éstas donde se puede disipar toda clase de dudas.


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