RAFAEL CALZADA VÁZQUEZ
RAFAEL CALZADA VÁZQUEZ

Algunos memes necesariamente generan reflexiones y algunas de ellos, de verdad, tocan el alma.

A los usuarios de las redes, casi todos jóvenes, les interesa el chiste, la gracia, la situación, la circunstancia o tema de comunicación en imágenes y con las palabras mínimas suficientes para comunicarlo. Ésa es una de las características atractivas y, quizás, hasta adictivas de las redes sociales, que lo mismo sirven como medio de comunicación de noticias, algunas fingidas como las de El Deforma, hasta verdaderos temas de conmoción emocional e intelectual.

En esta época de redes sociales, no falta la manera en que te lleguen memes graciosos. Recientemente me tocó ver uno donde un médico residente de cirugía decía: “¡Tengo 72 horas sin dormir! ¿Así quieres que te opere?”.

La respuesta esperada es no. Pero si te dijera es mi quinto día sin salir del hospital y sin dormir y estoy en el servicio de cirugía como residente o estudiante. Te quedarías atónito y sorprendido. ¿Es eso posible?

A los médicos pasantes en servicio social, “los sacachambas” de los hospitales, los dejan a veces hasta dos semanas sin salir del hospital y me ha tocado verlos dormidos caminando en los pasillos del ISSSTE y del IMSS. No sabes si son zombis, almas en pena o enfermos graves de alergia en los ojos.

Esta preocupación por sus derechos humanos entre otras, que tienen que ver con los que practican la medicina viene de fechas recientes. Antes el juramento de Hipócrates los obligaba a morir antes que dejar morir a otro.

En efecto en octubre de 1985, en Bruselas, Bélgica, en la 37ª Asamblea Médica Mundial tomó el tema de los derechos humanos de los médicos y su libertad individual, y aprobó, entre otras cosas ,que favorece la igualdad de oportunidades para aprender y practicar la medicina y en todas las actividades médicas, sin diferencias de género, edad, color, religión, etc. Es decir que les reconoce que son humanos, porque esos derechos ya se les reconocían a todos los demás.

Traigo a colación que los derechos humanos son principios o ideas universalmente reconocidos y aceptados, sin limitaciones a un territorio, independientemente de la posición económica, política o cultural.

Uno de los principales derechos humanos es la dignidad humana. Que junto a la vida y a la libertad son fundamentales sin restar importancia a ningún otro, en este caso al de aprender y trabajar, que es lo que hacen los médicos pasantes y en especial los residentes o estudiantes de especialidades siendo más duros el primero, luego el segundo año y así sucesivamente.

Por otro lado, tenemos a los derechohabientes de los servicios de salud, a los que una persona después de veinticuatro y hasta cien horas sin dormir otorga “la calidad y la calidez” en las que se empeñan los hospitales públicos. Especialmente, los hospitales generales del país –el extremo lo es el hospital general de la Ciudad de México–. En esas condiciones no faltarán fallas y ¿a quién será atribuible?, ¿a los médicos desvelados de tres o más días? O podremos decir como los memes “¿Otra vez, Peña? ¿Cuántas más, Peña?”.

Lo cierto es que no hay respeto por los derechos humanos de los médicos en formación. Los que lo vemos tenemos que decirlo, porque, por eso, dice el gobierno que somos corresponsables. Digamos ¡Basta!

Si bien, es cierto que deben aprender el compromiso con la salud y con la vida humana, que deben aprender disciplina y método, además de los conocimientos técnicos de la profesión, lo cierto es que deben ser también enseñados a respetar a su propia integridad personal, salud y seguridad. Ello no está incluido en su decálogo de derechos médicos:

  1. Ejercer la profesión en forma libre y sin presiones de cualquier naturaleza.
  2. Laborar en instalaciones apropiadas y seguras, que garanticen su práctica profesional.
  3. Tener a disposición los recursos que requiere su práctica profesional.
  4. Abstenerse de garantizar resultados en la atención médica.
  5. Recibir trato respetuoso por parte de los pacientes y sus familiares, así como del personal relacionado con su trabajo profesional.
  6. Tener acceso a educación médica continua y ser considerado en igualdad de oportunidades para su desarrollo profesional.
  7. Tener acceso a actividades de investigación y docencia en el campo de su profesión.
  8. Asociarse para promover sus intereses profesionales.
  9. Salvaguardar su prestigio profesional.
  10. Percibir remuneración por los servicios prestados.

 

En todos lados urgen cambios DE FONDO.

*Estudiante, abogado y académico.


Nuestros lectores comentan

  1. Ildefonso Hernández Ramirez

    Desgraciadamente no todos los médicos piensan lo mismo, algunos nomas se dedican a cobrar exageradamente, sin llegar a restar un poco la enfermedad que lleva al paciente a verlos.