Incertidumbre
Ahora resulta que nadie sabe, ni nadie supo de dónde salió la carne contaminada con clembuterol con la que se han intoxicado decenas de fresnillenses. Sí, así de fácil, todos los involucrados, a su modo, ya se lavaron las manos.

Lo que es una realidad y se ha demostrado en las últimas semanas es que, durante mucho tiempo, el ingreso de carne, la regulación de las carnicerías, los barridos sanitarios al ganado y principalmente la operación del “súper” Rastro TIF está en manos de nadie.

En días recientes, el titular de la Secampo, Adolfo (Fito para los cuates) Bonilla, acudió a El Mineral, pero no crea usted, estimado lector, que vino por el tema del clembuterol, no, vino a reinaugurar el vivero municipal (¿y eso qué tiene que ver con el campo?)

Aclaración
Tras ser entrevistado, Fito Bonilla sin pena ni gloria se limitó a reconocer que el Rastro TIF no está en óptimas condiciones, ¿en seriooo? Un día después de la inteligente aclaración, a través de un comunicado se anunció que se instalará una unidad de inteligencia de sanidades (muerto el niño, quieren tapar el pozo).

Mientras más de uno ha salido a hablar del tema (aunque sea para empeorar la situación), el que ni por equivocación ha salido de su casa es el administrador del rastro, un tal Juan Murillo López (ex chofer de Gilberto Dévora).

Lo que sí sigue saliendo es carne del rastro y no certificada al instante de que está libre de cualquier sustancia que genere un problema de salud pública, pues la prueba para ello tarda tres meses aproximadamente, (compre hoy y coma dentro de 90 días).

Verificación
Pero, ¿y la verificación de las carnicerías?, resulta que, sí se hacían, pero no se indagaba sobre la procedencia de la carne, aaah no, pues efectiva verificación.

Resulta que los encargados de verificar estos establecimientos son los de la Cofepris, a cargo de José Ángel Martínez, quien dice que ahora sí ya se pondrán las pilas y vigilarán de dónde proviene la carne (muerto el niño, quieren tapar el pozo).

Y también es responsabilidad del Departamento de Sanidad, a cargo de Ofelia Báez, vigilar estos establecimientos, quien en más de una ocasión se ha deslindado de toda actividad que le represente un esfuerzo físico, diciendo que a ella no le compete (y entonces, ¿para qué la quieren?


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