¿Y las obras?
Parece que lo único que acontece en Fresnillo son manifestaciones, pues de ahí en más y entrando al quinto mes de 2017, la obra pública, la entrega de programas y el atender el tema de seguridad siguen siendo una promesa de campaña de las actuales autoridades.

Resulta que aun cuando al Municipio han llegado participaciones económicas, prefieren tenerlas guardadas en lugar de ponerse a trabajar, ¿con qué objetivo?, nadie lo sabe. En este ejercicio se tienen más de 90 millones para obra pública, pero hasta el momento no hay ni esperanzas de iniciar con su ejecución.

Dicen los enterados que la mayor parte de ese recurso, como siempre, está asignado a la Dirección de Desarrollo Social, la cual en los últimos años se ha caracterizado por ejecutar las obras hasta finales de año y en esta ocasión no es la excepción, incluso cuentan que el titular, César Bonilla Badillo, está más preocupado por promoverse políticamente y paliarse con sus rivales, que en ponerse a trabajar.

 

Colector
Y ya que estamos en el tema de las obras, todo el mundo se pregunta por el rey de los proyectos, la solución para la mitad de los problemas de El Mineral, la obra más importante de los últimos años, sí, ese famoso colector de aguas residuales que estará situado al noreste de la ciudad.

Recordará, estimado lector, que a los pocos días que al ex alcalde Gilberto Dévora Hernandez le dieron permiso de tomar protesta como presidente municipal, anunció la construcción de ese mega drenaje a lo ancho y largo de Fresnillo, asegurando que como este proyecto ninguno en la historia de Fresnillo.

Pero qué cree, es fecha que la obra no está terminada, a pesar de que ya se gastaron los más de 8 millones de pesos (y hasta más) de los que se habían presupuestado para la obra; aunque el mismo César Bonilla Badillo ha dicho que están a días de retomar el proyecto, todo ha quedado en puras promesas, ¡qué raro!, pues la obra sigue inconclusa.

 

Marcha
Ahora resulta que hay funcionarios que ponen pretextos para todo lo que tenga que ver con su trabajo, pero para eso de andar figurando en eventos que no son de su competencia se pintan solos, al caso viene la titular de Sanidad, una tal Estela Báez Padilla.

Resulta que la funcionaria, el 1 de mayo, se levantó muy temprano para llegar a la marcha que se realizó en conmemoración del Día del Trabajo, para después de pelearse con medio mundo salir en el evento a lado de la diputada local y líder sindical del sector salud, Norma Angélica Castorena, sí, así como lo lee, pero que de trabajo ni le hablen porque a ella nada le corresponde vigilar, ¿entonces por qué le pagan?

Obvio al momento en que muchos comenzaron a cuestionar la participación de Estela Báez en la marcha, se justificó con que ella también es sindicalizada en el sector salud y como trabajadora su deber es asistir a respaldar a este gremio; cuentan en los pasillos (de la presidencia, ya sabe) que evidentemente nada de lo que hace es gratis.


Los comentarios están cerrados.