ALBERTO CHIU | NTRZACATECAS.COM
ALBERTO CHIU | NTRZACATECAS.COM

A diferencia de varios de sus colaboradores más cercanos, y quizá más obligados a dar la cara ante la sociedad a través de los cuestionamientos de los medios de comunicación, el gobernador Alejandro Tello Cristerna respondió, en entrevista exclusiva con nuestro director Enrique Laviada Cirerol, preguntas que muchos nos hacemos y que, por angas o por mangas, los funcionarios evaden y hasta se escabullen para no contestar.

Reconozco que fue concreto, conciso y preciso sobre los temas torales que le han acompañado en estas semanas: los famosos “bonos de productividad y eficiencia”, y el tema de la inseguridad.

Fue claro y fuerte lo que dijo: que en su gobierno no hay ni habrá bonificaciones especiales, privilegios salariales, mismos que sí existieron antes; que nadie debe ganar más que él, y que, por cierto, él tiene el salario más bajo de los gobernadores, el cual ronda los 73 mil pesos; que todos los funcionarios están a prueba –incluso él mismo–; que toda la información es a partir de ayer pública y disponible para todo mundo; que él no ha pedido, pide ni pedirá diezmos a quienes son proveedores o contratistas del gobierno; que hay una crisis en seguridad, pero que ya tiene planificada su estrategia para contrarrestarla con el apoyo de la Federación; y que, incluso, ya puso plazo para dar resultados, al mes de mayo.

Y más aún, prometió que de contar con elementos suficientes, separará de su cargo inmediatamente al funcionario que abuse en sus funciones, se corrompa.

Sin duda es mucho lo que promete abiertamente, es mucho lo que dice transparentar y de gran alcance lo que les ha instruido a sus subordinados en cuanto a todos los asuntos citados arriba.

Y agradeciendo que lo haya hecho, sólo falta esperar que sus funcionarios no lo vayan a dejar en mal, a echarlo de cabeza, haciendo lo contrario a sus instrucciones… como es común que suceda en estos días.

Repartió en la entrevista, además de las promesas y compromisos de austeridad, transparencia y justicia, espaldarazos al procurador de justicia, al secretario de seguridad, a la secretaria general de gobierno y, con ellos, a todos los demás miembros de su gabinete. De ahí la importancia mayor de que alguno de éstos no lo vayan a traicionar en los hechos, y lo vuelvan a dejar mal parado ante la opinión pública.

Su lucha, tal como lo expresó, es por darle legitimidad al gobierno que encabeza, y reconocer que hay temas en los que ha fallado en estos meses que lleva de administración, pues al menos ya es un inicio.

Pero quizás dijo más con lo que no dijo abiertamente: que efectivamente sí había en los anteriores gobiernos el otorgamiento de prebendas como los bonos a los funcionarios, con montos de miles de millones de pesos, a pesar de la crítica situación del estado; que la información difundida sobre los mismos tendrá que desglosarse y explicarse, pero que no es falsa; que antes sí pudo haber cobro de diezmos; que efectivamente el gobierno no ha podido parar la ola de violencia que nos afecta a toda la entidad.

A casi ocho meses de haber asumido el cargo, muchos zacatecanos parecen estar dispuestos a seguir dándole el beneficio de la duda sobre lo que Alejandro Tello reitera como compromisos asumidos.

Quizás la apertura sobre la también llamada anteriormente “nómina secreta” le ayude en esa búsqueda de la legitimidad. Quizás los ajustes que dice estar preparando en su gabinete le recuperen algo de la confianza perdida.

Tal vez el dar la cara en este momento sea bien visto por la ciudadanía. Tal vez en algún momento veamos que hay sanciones reales contra ex funcionarios que abusaron de Zacatecas.

Claro, hasta que uno o más de sus funcionarios se encargue, insisto, de hacer las cosas de una manera diferente, y eche por tierra sus buenas intenciones.

El tiempo, en el corto plazo, se encargará de poner a cada quien en su lugar. Y la ciudadanía, por supuesto, lo pondrá a él donde corresponda, en la historia de la entidad.


Los comentarios están cerrados.